Hallan el agujero negro supermasivo más antiguo y distante que se conoce

Todo lo que engloba al espacio y al universo es tema de sumo interés para el humano, por lo que hará lo posible por conocer qué es lo que rodea nuestro planeta.
De igual manera, no solo se busca conocer lo que hay allá afuera, también comprenderlo. Y para ello, la humanidad ha hecho revolucionar la tecnología con el objetivo de llegar más allá de las estrellas.
Desde la búsqueda de planetas que sean capaces de albergar algún tipo de vida, hasta la comprensión de los fenómenos que ocurren en lo más oscuro de nuestro espacio, como lo son las fuerzas gravitatorias, algunas estructuras y por supuesto, los misteriosos y desconocidos agujeros negros.
Los agujeros negros son uno de los fenómenos astronómicos que genera más intriga entre los científicos, ya que estos poderosos cuerpos celestes (restos fríos de antiguas estrellas) no dejan que ninguna partícula material, ni siquiera la luz, escapen de su interior, lleno de una poderosa fuerza gravitatoria.
Cuando una estrella tiene una masa de 10 a 15 veces la de nuestro Sol, suelen terminar sus vidas como agujeros negros. Al alcanzar su estadio final, las estrellas estallan en supernovas, lo que provoca la dispersión de la mayor parte de la estrella al vacío espacial, quedando una gran cantidad de restos fríos en los que no se produce la fusión.
Se trata de fenómenos dignos de estudio, por lo que los científicos han puesto su atención en ellos, y en especial la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), quienes, con ayuda del telescopio espacial James Webb, han realizado un hallazgo impresionante.
Con la cámara de infrarrojo cercano (NIRCam), científicos de la NASA han encontrado el agujero negro supermasivo más distante a la Tierra, explicando que este hallazgo fue realizado por dos equipos de investigadores que estudiaron la galaxia cuando el universo solo tenía unos 430 millones de años, siendo que en la actualidad su edad ronda los 13 mil 800 millones de años.
La NASA menciona que la evidencia conjunta demuestra que la galaxia GN-Z11 alberga una región finita del espacio en una fase muy activa de consumo de materia, siendo esta la razón de que se observe tan luminoso.

Asimismo, se dieron cuenta de que había un viento poderoso que es expulsado por la galaxia, el cual sale disparado a gran velocidad y que suele ser impulsado por procesos asociados con agujeros negros supermasivos que se acumulan vigorosamente.
Hannah Übler, investigadora del Laboratorio Cavendish y el Instituto Kavli, reveló que «Webb ha detectado un componente extendido, que rastrea la galaxia anfitriona, y una fuente central compacta cuyos colores son consistentes con los de un disco de acreción que rodea de un agujero negro».
De igual manera, el equipo de la NASA encontró indicios de elementos químicos ionizados que generalmente son observados cerca de los agujeros negros supermasivos. Y en un inicio, esta galaxia había sido detectada por el telescopio espacial Hubble.
Esta galaxia se observaba como una de las más jóvenes y distantes, misma que presentaba un alto brillo.
«Encontramos gas extremadamente denso que es común en las proximidades de agujeros negros supermasivos que acumulan gas», explicó el investigador principal del Laboratorio Cavendish y el Instituto Kavli de Cosmología de la Universidad de Cambridge en el Reino Unido. Roberto Maiolino.
El artículo fue publicado en la revista Nature.
