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Seguimos desarrollando esta extraña característica y los científicos siguen sin saber por qué

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FUENTE: Mundo Deportivo

La evolución es algo que siempre está ocurriendo, aunque a veces no nos demos cuenta. Un ejemplo de esto es un cambio que está sucediendo en nuestro propio cuerpo: cada vez más personas nacen con una arteria extra en el brazo, llamada arteria mediana. Este cambio es más común de lo que podrías pensar, y según los científicos, podría convertirse en algo normal para todos nosotros en el futuro cercano.

Primero, vamos a entender qué es esta arteria. La arteria mediana aparece en todos los humanos cuando estamos en el vientre de nuestra madre. Su trabajo es simple: llevar sangre a nuestras manos en crecimiento. Pero aquí está lo interesante: normalmente, esta arteria desaparece cuando el bebé tiene unas ocho semanas de gestación. Luego, otras dos arterias, la radial y la ulnar, se encargan de llevar la sangre a las manos. Estas son las arterias que te tocas cuando sientes tu pulso.

Lo que ha llamado la atención de los científicos es que, en los últimos años, esta arteria mediana no está desapareciendo como antes. Al contrario, se está quedando en el cuerpo de muchas más personas. Para que te des una idea, a finales del siglo XIX solo el 10% de la gente nacía con esta arteria extra. Pero en los últimos años del siglo XX, este número ha subido al 30%. ¡Eso es un cambio enorme en un tiempo relativamente corto!

¿Y esto, por qué ocurre?

En esencia, los científicos tienen algunas ideas. Podría ser que las mutaciones genéticas que controlan el desarrollo de esta arteria estén cambiando. Otra posibilidad es que problemas de salud durante el embarazo estén afectando si la arteria se queda o no. Lo cierto es que nadie sabe con seguridad, pero es un tema que están investigando.

Ahora, te preguntarás ¿qué tan bueno o malo puede ser esto? Pues, depende. Por un lado, tener esta arteria extra podría ayudar a que nuestras manos tengan un mejor suministro de sangre, lo que podría mejorar nuestra destreza y fuerza en los dedos. Esto suena genial, especialmente cuando sabes que usamos nuestras manos para todo, desde escribir en un teclado hasta manejar herramientas o dispositivos tecnológicos.

FUENTE: lbusca/Digital Vision Vectors/Getty Images

Pero, como todo en la vida, también hay un lado no tan bueno. Tener esta arteria extra aumenta el riesgo de padecer síndrome del túnel carpiano, una condición bastante dolorosa que puede hacer que nuestras manos pierdan fuerza y agilidad.

Lo curioso es que esta no es la única cosa que está cambiando en nuestros cuerpos. Otro ejemplo es el hueso fabella, un pequeño hueso que está en la rodilla y que también ha comenzado a aparecer más en las personas en los últimos 100 años. Estos pequeños cambios en nuestro cuerpo nos muestran que la evolución sigue ocurriendo, incluso si no lo notamos.

Así que, si este patrón continúa, es probable que para el año 2100 la mayoría de las personas tengan esta arteria mediana en sus brazos.


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Luis Arana

Químico de profesión, ama la bioquímica y los procesos metabólicos. Fiel amante de la poesía.

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