Este es el exoplaneta más extremo detectado y que mantiene asombrada a la comunidad científica

Los descubrimientos fuera de la Tierra siguen asombrando a los científicos, como ha sucedido con la detección de vientos de hierro en la atmósfera del planeta ultracaliente WASP-76b, el cual es muy parecido a Júpiter y posee temperaturas superiores a los 2.000°C.
Los vientos de hierro que recorren la cara diurna del planeta brindan nuevos datos y más información acerca de la complicada dinámica climática de este increíble y desconocido cuerpo celeste.
Este mundo es un exoplaneta gigante gaseoso, el cual se encuentra orbitando una estrella de tipo F, es decir, una estrella de secuencia principal de fusión de hidrógeno, de tipo espectral F y clase de luminosidad V. La masa de este tipo de estrellas suele ser de 1 a 1,4 veces la masa del Sol y poseen una coloración blanca-amarillenta, o también se le puede conocer como estrella enana.
En cuanto al planeta WASP -76b, este tiene una masa de 0,92 veces la de Júpiter, tarda 1,8 días en dar una vuelta completa alrededor de su estrella y la distancia a la que se encuentra de ella es de 0,033 UA, mientras que la distancia a la que se encuentra de la Tierra es de 634 años luz. Fue descubierto en el año 2016, y desde ese entonces, no ha dejado de ser objeto de interés para los astrónomos.
Gracias a que las investigaciones sobre este interesante mundo no se han detenido, se ha podido identificar que en este planeta ocurren gran cantidad de fenómenos atmosféricos extremos, lo que incluye una lluvia de hierro en su lado nocturno, la presencia de bario en su atmósfera superior y la existencia de un arcoíris en el límite de sus lados diurno y nocturno.

«El trabajo en WASP-76 b nos muestra lo extremas que pueden ser las condiciones atmosféricas en los Júpiter ultracalientes», explica en un comunicado David Ehrenreich, profesor asociado del Departamento de Astronomía de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Ginebra, miembro del NCCR PlanetS y coautor del estudio. «El análisis en profundidad de este tipo de planetas nos proporciona información valiosa para una mejor comprensión de los climas planetarios en su conjunto».
En el lado diurno del planeta, las temperaturas pueden llegar a superar los 2000°C (2.400°C), y esto fue detectado mediante observaciones con alta resolución espectral en la luz visible, encontrando una corriente de átomos de hierro que se desplaza desde las capas inferiores del planeta hasta las superiores.
«Nuestras observaciones indican la presencia de potentes vientos de hierro, probablemente alimentados por un punto caliente en la atmósfera», menciona Ana Rita Costa Silva, estudiante de doctorado del Instituto de Astrofísica y Ciencias del Espacio y principal autora del estudio.
Los avances en este estudio fueron posibles gracias al uso del espectrógrafo ESPRESSO, por lo que, lo detallado de las mediciones de este instrumento están logrando despejar el camino hacia una mejor comprensión de los climas que gobiernan en los exoplanetas, especialmente, en el caso de los gigantes gaseosos que están sometidos a altas radiaciones de su estrella anfitriona.
De esta manera, será posible construir modelos 3D del clima de exoplanetas con composiciones similares para conocer mejor cómo es que serán las condiciones climáticas en mundo más lejanos.
El artículo fue publicado en la revista Astronomy & Astrophysics.
