NASA anuncia el desarrollo de un telescopio para la defensa planetaria; será lanzado en esta fecha

Puede ser que en algún momento nos haya parecido un tanto irreal que existiera la defensa planetaria, ya que era algo que comúnmente se suele ver en las películas. Pero en realidad existe y es algo que cada vez preocupa más a los astrónomos y científicos, por lo que se están implementando planes con los que se pueda defender al planeta de posibles impactos de otros cuerpos celestes, como cometas o asteroides.
Para ello, la NASA ha anunciado que está construyendo un telescopio, y ha revelado también los avances de este trabajo: se trata del telescopio espacial infrarrojo más avanzado de la historia: el NEO Surveyor, un instrumento de última generación que ha sido diseñado específicamente para la defensa planetaria.
El lanzamiento de este coloso, del tamaño de un lavarropas, está previsto para cuando finalice el año 2027, y se localizará a una distancia de un millón de millas, concretamente, en una zona de estabilidad gravitacional conocida como Punto de Lagrange L1, que se encuentra la Tierra y el Sol.
Será en esta región en la que se ubicará el telescopio y su misión será la de observar todo tipo de objetos que se encuentren cerca de nuestro planeta desde la dirección del Sol, lo cual se trata de una hazaña debido a que es una zona que no se ha podido explorar debido a su inaccesibilidad.
“NEO Surveyor está optimizado para ayudarnos a hacer una cosa específica: permitir que la humanidad encuentre los asteroides y cometas más peligrosos con suficiente antelación para que podamos hacer algo al respecto”, dijo Amy Mainzer, directora de investigación de NEO Surveyor y profesora de la Universidad de California en Los Ángeles.“Nuestro objetivo es construir una nave espacial que pueda encontrar, rastrear y caracterizar los objetos con mayor probabilidad de chocar con la Tierra. En el proceso, aprenderemos mucho sobre sus orígenes y evolución”
La tecnología que incluirá este poderoso telescopio va desde detectores infrarrojos de alta sensibilidad, con el que será capaz de identificar hasta los asteroides más oscuros, un complejo sistema óptico que ha sido diseñado para captar la radiación infrarroja que emiten estos cuerpos celestes.
Es cuando los asteroides se calientan que emiten una débil radiación infrarroja, la cual es imperceptible para el ojo humano. Y no solo será capaz de detectarlos, sino que también podrá medir su tamaño y conocer su composición, lo que resultará de gran ayuda para saber cuál es su potencial de dañar a la Tierra y tener tiempo de planificar una misión de desviación en caso de ser necesario.
También cuenta con detectores de mercurio-cadmio-telururo, con los cuales detectará y generará las imágenes de los objetos que encuentre a su paso.

Además, esta importante misión marca un gran paso en lo que respecta cumplir el objetivo que propuso el Congreso de los Estados Unidos de poder descubrir y caracterizar al menos el 90% de los objetos cercanos a la Tierra de más de 140 km de diámetro que se encuentran a 48 millones de km de la órbita de nuestro planeta, ya que los objetos de este tamaño son capaces de causar daño importante en las regiones cercanas, siendo aún peor si impactaran a nuestro globo terráqueo.
Esta misión está a cargo de la División de Ciencias Planetarias de la NASA, dentro de la Dirección de Misiones Científicas, mientras que la supervisión del programa se encuentra bajo el cargo de la Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria, establecida en el año 2016 para gestionar los avances acerca de la Defensa Planetaria.
