¿Cómo saber si el agua del garrafón es 100% purificada?

Últimamente, se ha puesto en tela de juicio la fiabilidad de los botellones de agua rellenados, pero ¿cómo podemos saber si esta agua es 100% purificada sin tener que poner en riesgo nuestra salud? El día de hoy te decimos cómo puedes lograrlo.
Todos, en algún momento, hemos recurrido a comprar agua de relleno, es decir, acudir a las purificadoras para poder rellenar nuestros garrafones sin tener que pagar casi 50 pesos por esta en la tienda.
Sabemos que tomar esta medida tiene sus pros y contras, como todo en esta vida, sin embargo, debemos prestar especial atención al momento de comprar esta agua, ya que estamos poniendo nuestra salud en juego, especialmente si la compras en lugares de dudosa procedencia, sin tener que sonar mal.
El agua forma parte necesaria de nuestro día a día, pues necesitamos consumir 2 litros o poco más por día, sin embargo, esta indicación puede variar de persona en persona, dependiendo de su estado de salud o si padece alguna enfermedad, especialmente si se trata de los riñones.
Fundación Aquae menciona que, lo ideal es consumir agua por las mañanas (al despertar), antes de comer, antes del baño, por la tarde, después de practicar deporte y antes de acostarte, de entre 1 a 2 vasos por cada ocasión.
Ahora bien, si bien consumir agua es necesario y nos brinda grandes beneficios, la realidad es que para que esta sea totalmente buena debemos tratar de consumir una que sea 100% purificada.
Los mismos expertos dan a conocer la importancia de purificar el agua, pues de esta manera se eliminan las bacterias, microorganismos, mohos y virus, reduciendo así la posibilidad de tener un cólera, fiebre tifoidea, difteria, entre otras enfermedades.
Así puedes saber si el agua que bebes es 100% purificada
El primer indicador es la apariencia que tiene, esta debería de ser totalmente transparente, a manera de que si la tienes en un vaso de cristal tu mano sea visible sin problema alguno del otro lado.

Un agua no tratada estará turbia, no importa si es poco o mucho, lo estará.
Los residuos también son un punto importante a tomar en cuenta, si el agua no está turbia, pero contiene residuos sólidos (por más pequeños que sean), entonces algún inconveniente tubo en el proceso de purificación, o bien, el recipiente en el que la tienes está sucio.
El olor se conocerá apenas abras el botellón de agua, malamente, pero es una pieza clave indiscutible para saber que el agua es de dudosa procedencia o que no está bien purificada.
Y el sabor, lo conveniente es evitar llegar a este punto, pero si no te diste el tiempo de revisar lo anterior, entonces descubrirás si no está purificada al probarla, ya que tendrá un mal sabor.
Lo ideal es que no la tomes, y si lo haces prestar mucha atención a los síntomas que puedas presentar, dado que, lo más seguro, es que tengas malestares estomacales por consumir agua no purificada.
