La única pregunta que NO debes responderle a un policía de tránsito si te detiene

España se encuentra en pleno puente de la Virgen de agosto, esa semana del año en la que las carreteras se llenan de coches y las personas aprovechan para disfrutar de sus vacaciones o visitar las fiestas de los pueblos. Como era de esperarse, con tanto movimiento, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha decidido poner en marcha una gran cantidad de controles en las carreteras. Su objetivo es claro: asegurarse de que todos estamos cumpliendo las normas y de que los viajes sean lo más seguros posible.
Pero aquí viene lo interesante, y es algo que tal vez no todos sepan. Cuando un policía de tráfico te para y te hace esa típica pregunta: «¿Sabe usted por qué le he parado?», es mejor que pienses bien antes de responder. Puede parecer una pregunta inofensiva, pero la verdad es que tu respuesta puede tener más peso del que imaginas.
Es más, seas turista o español, vas conduciendo y, de repente, ves las luces de la policía detrás de ti ¿te detienes? Quizá en México o en otras partes de Latinoamérica casi siempre nos detenemos y simplemente bajamos un poco la ventanilla para empezar a dialogar. En fin, te detienes y el agente se acerca. Entonces te pregunta si sabes por qué te ha parado. Lo más natural sería pensar en lo que acabas de hacer y responder algo como: “Sí, tal vez iba un poco rápido” o “Me parece que no señalicé bien al girar”. Pero aquí es donde está el truco.
Lo que recomiendan los abogados (sobre todo en Estados Unidos, pero es un consejo que podemos aplicar aquí) es que nunca admitas nada en ese momento. La mejor respuesta es algo así como: «No tengo idea, usted dígame». ¿Por qué? Porque en algunos casos, el policía puede no estar 100% seguro de que hayas cometido una infracción, y al hacer esa pregunta, lo que busca es que tú mismo te delates. Y si lo haces, lo más probable es que te caiga una multa.

Entonces, lo que se recomienda es que mantengas la calma, seas educado, y respondas con un «No tengo ni idea«. Si resulta que sí has cometido una infracción y el agente decide multarte, no pasa nada. Firmar el boletín de denuncia no significa que estés de acuerdo con la multa, solo indica que te han informado de ella. Luego, ya en casa y con más tranquilidad, podrás pensar si la sanción es justa o si hay motivos para recurrirla. Es decir, puedes revisar si realmente cometiste la infracción o si hay algún detalle que el agente no tuvo en cuenta y que podría anular la multa.
También es fundamental recordar que, aunque firmes la multa, eso no significa que estés aceptando la culpa. Tienes todo el derecho de analizar la situación más tarde y, si consideras que tienes razones para hacerlo, presentar un recurso. Hay muchas personas que, al llegar a casa, se dan cuenta de que la sanción no estaba del todo justificada y logran anularla presentando un buen argumento.
Esta recomendación no es exclusivamente de España, se sugiere que prácticamente todos los países que cuenten con esta regulación de tránsito hagan lo mismo cuando te paren en la carretera, así que mantén la calma. No te pongas nervioso, no trates de adivinar por qué te han parado, y nunca admitas nada en ese momento. Sé educado, escucha lo que el agente tiene que decir y si te sancionan, no te preocupes. Firma la multa y ya luego, en casa, con más calma, decides si vale la pena pelearla o no.
