Descubren alteraciones en el campo magnético de la Tierra que desconcierta a los científicos de la NASA

El campo magnético de la Tierra, también llamado campo electromagnético, geomagnético o magnetosfera, es como un escudo de defensa terrestre que se genera del interior del planeta y se expande o desplaza por el espacio.
Estas fuerzas magnéticas son muy dinámicas y poderosas, además, tienen un gran papel, puesto que, protegen a toda la superficie terrestre de impactos masivos de energía y radiación venidos del Sol, las galaxias, otras estrellas y demás cuerpos celestes que existen en el Universo.
De hecho, la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) explica que la magnetosfera protege principalmente a la Tierra de grandes cantidades de radiación de partículas emitidas durante los eventos de eyección de masa coronal (CME) y también de los rayos cósmicos, repeliendo la energía dañina y actuando como un gran guardián.
Sin embargo, este escudo de la Tierra no es invencible como desearíamos y puede deformarse ante extremas CME, generando tormentas geomagnéticas que pueden alterar los sistemas de comunicación, generar apagones de electricidad, daño a los astronautas y satélites del espacio, además de provocar las bellas auroras en el cielo oscuro.
Recientemente, un grupo de investigación del Centro Espacial Goddard de la NASA analizó las observaciones de la misión Magnetospheric Multiscale, realizadas durante la CME que ocurrió el pasado 24 de abril del 2023, encontrado dato inquietantes que desconciertan a toda la comunidad científica de la NASA.
En esta investigación publicada en Geophysical Research Letters, los científicos explicaron que las CME se distinguen por ser grandes llamaradas de plasma en la superficie solar, que lanzan partículas deliberadas al sistema solar y generalmente son más rápidas que la velocidad de Alfvén, o la velocidad de las líneas del campo magnético a través del plasma.
Sin embargo, los datos obtenidos durante la CME de abril del año pasado exponen que la velocidad de Alfvén era aún mayor. Esta afectación provocó que la onda de choque de la Tierra desapareciera temporalmente por aproximadamente dos horas, lo que permitió que el plasma y el campo magnético del Sol interactuaran directamente con la magnetosfera.

«La onda de choque terrestre desaparece, dejando la magnetosfera expuesta directamente al plasma frío de la CME y al fuerte campo magnético de la corona del Sol» explican los investigadores en el artículo.
Los resultados obtenidos por este grupo de investigación muestran que la magnetosfera se transforma de su configuración típica de manga de viento a tener estructuras llamadas ‘alas de Alfvén’ que conectan magnéticamente nuestro planeta con el Sol.
Estas enigmáticas estructuras actúan como una autopista para el plasma de la magnetosfera terrestre y el Sol, haciendo que las partículas de electrones, protones y desechos solares accedan directamente a la ionosfera de la Tierra.
Por ahora el campo magnético de la Tierra está en orden, sin embargo, este estudio científico ayuda a comprender la dinámica e interacción de los campos magnéticos terrestres y el campo magnético solar.
Incluso, los científicos sugieren que estas ‘alas de Alfvén’ pueden ocurrir en otros planteas del sistema solar o el Universo, abriendo un nuevo campo de investigación para futuros estudios.
