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Las dos palabras en plural que puedes DECIR pero NO puedes escribir

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FUENTE: RAE

En la lingüística española, existen fenómenos que pueden “sacar de onda” incluso a los hablantes más expertos. Uno de estos fenómenos es el de las palabras homófonas, aquellas que suenan igual pero tienen significados diferentes y se escriben de manera distinta. Este hecho se vuelve particularmente interesante cuando se trata de formar el plural de dichas palabras. Un ejemplo claro y divertido de esto es el caso de «vaca» y «baca».

La Real Academia Española (RAE), la autoridad en cuanto al uso correcto del español, aclara en su sección de “Dudas rápidas” que en situaciones donde dos palabras homófonas coinciden en singular, el plural puede ser dicho pero no escrito de la misma manera. En otras palabras, aunque pronunciemos de forma idéntica «vacas» (plural de vaca) y «bacas» (plural de baca), no podemos escribir «vacas«, “bvacas” o bacas” para referirnos a ambos conceptos simultáneamente sin causar confusión.

Para entender mejor este fenómeno, sabemos que sabes que´significa cada palabra pero es para entender un poco más el contexto de lo que tratamos de decir. Según la RAE, una vaca es un «mamífero rumiante doméstico”, mientras que una baca es el «portaequipajes de los automóviles«. Es decir, esa estructura ubicada sobre el techo de un vehículo que sirve para llevar carga adicional.

La coexistencia de homófonas como «vaca» y «baca» puede crear situaciones lingüísticas curiosas, pero ciertamente irreales. Si alguien dice: «Llevo una vaca en la baca y se me caen las dos«, entendemos el sentido en el habla, pero al escribirlo surge un dilema: ¿cómo expresar correctamente esta idea sin causar ambigüedad? La respuesta es que simplemente no se puede escribir de una manera que abarque ambas palabras simultáneamente sin perder claridad.

Este tipo de problemas se resuelve en el discurso oral gracias al contexto y a la intonación, pero en la escritura, donde el contexto no siempre está claro, las palabras homófonas pueden llevar a malentendidos. Por lo tanto, la RAE establece que, aunque el plural se puede decir, no se puede escribir de manera idéntica sin perder la precisión semántica.

FUENTE: RAE

Otros ejemplos de palabras homófonas que pueden presentar el mismo problema son:

  • Cazo y caso:
    • Cazo: Un recipiente metálico con mango largo y boca para verter líquidos.
    • Caso: Una situación o suceso.
  • Haya y halla:
    • Haya: Un tipo de árbol o el verbo haber en subjuntivo.
    • Halla: El verbo hallar en tercera persona del singular del presente de indicativo.

Si alguien dijera: «En el bosque hay hayas que nadie halla«, se entiende al escuchar, pero al escribir, la frase «hay hayas que nadie halla» requiere contexto y claridad adicional para evitar confusión.

O si eres un abogado y alguien cometió algún homicidio con un “cazo”, entonces, el abogado NO podría decir “Resolveremos estos casos/cazos/caszos”, cualquiera es inválida y deberá separarse una palabra homófona de la otra.

El fenómeno de las palabras homófonas también puede observarse en otros idiomas, aunque con características propias de cada lengua. En inglés, por ejemplo, palabras como «knight» (caballero) y «night» (noche) son homófonas pero no homógrafas, lo que puede llevar a confusiones similares en la escritura.


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Luis Arana

Químico de profesión, ama la bioquímica y los procesos metabólicos. Fiel amante de la poesía.

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