Curiosidades Científicas y más.

La razón por la que NO deberías cerrar los retrovisores del auto

Comparte esta información en tus redes sociales

¿Cada que aparcas tu auto y te bajas ‘cierras’ los retrovisores? Una práctica bastante común que, probablemente, vaya a salirte más caro que si los dejarás abiertos al momento de estacionarte.

Tener un automóvil no es cuestión de solo manejar y cargar gasolina, tener un auto también es darle el mantenimiento necesario de cada cierto tiempo, tanto a nivel externo como interno, todo a fin de que siga siendo útil para trasladarnos de un lugar a otro en nuestro día a día.

Sabemos que no hay nada mejor que tener tu propio auto, pues de esta manera puedes desplazarte fácilmente sin tener que batallar o llegar tarde a tu destino.

Otro aspecto a tomar en cuenta es que cuando manejamos debemos hacerlo de manera muy consciente, es decir, conociendo todos y cada uno de los señalamientos de tránsito que podemos encontrar, como por ejemplo el del círculo con las dos flechas en diferentes direcciones.

A su vez, también debes conocer las técnicas cuando te estacionas, y todo lo que esto conlleva, hasta una de las acciones más realizadas al momento de parquear tu auto; ‘cerrar’ los retrovisores. Y escribimos ‘cerrar’, porque es más un ‘juntar’ o ‘pegar’ hacia la puerta de tu auto.

Ahora bien, ¿qué de importante tiene ‘cerrar’ los retrovisores al momento de parquear? Pues muchas personas se dan a la tarea de cerrarlos como una medida de precaución, pero ¿qué tan bueno resulta ser esto?

La razón por la que no deberías cerrar los retrovisores

Bien dicen por ahí que ‘cada quien hace con sus cosas lo que desea’, sin embargo, nunca está de más recibir un buen consejo o tip por parte de más personas, esto a fin de tener un panorama más amplio y tomar la mejor decisión por ti mismo.

Si bien ‘cerrar’ los retrovisores, cuando tu auto está parqueado, ayuda a que los conductores que vayan pasando no golpeen con estos, la realidad es que también puede volverse un problema a la hora de volver a poner tu automóvil en marcha.

Y es que puede que, por algún despiste, olvides acomodar nuevamente tus retrovisores al momento de encender tu auto, y esto ocasionaría que se vea menos ancho de lo que se ve con los retrovisores abiertos.

Pero, ¿por qué lo anterior debería suponer un problema? El detalle es que los conductores que vienen o pasarán por un lado de ti se confiarán de que tu automóvil no es lo suficientemente ancho como para darle un raspón, probablemente no noten que los retrovisores no están como deberían, y, por tanto, esto daría más paso a que el auto del otro conductor se pegue bastante al tuyo, lo suficiente como para causar un raspón.

Un raspón podría ser lo menos peligroso, pero si el conductor viene a velocidad considerable, entonces pasaría algo más que un simple raspón, una situación que, evidentemente, nadie quiere pasar.


Comparte esta información en tus redes sociales

Descubre más desde Enséñame de Ciencia

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo