Células madre de dientes de leche podrían ayudar a tratar la parálisis cerebral, sugieren estudios

La parálisis cerebral es la causa de discapacidad motora más frecuente en la infancia a nivel mundial. Aproximadamente, 17 millones de personas viven con esta condición en todo el mundo. Se trata de un conjunto de trastornos que afectan el movimiento, el equilibrio y la postura.
Esta condición es causada por una lesión o desarrollo imperfecto en el cerebro, que puede ocurrir antes, durante o en los primeros años de vida de un infante. No evoluciona con el tiempo, sus efectos son permanentes y hasta la fecha, no tiene cura.
La ciencia ha buscado una forma efectiva de tratar la parálisis cerebral. Un objetivo que podría estar más cerca de lograrse, tal y como lo detalla un reciente trabajo de investigación de un equipo de científicos japoneses. Quienes descubrieron que las células madre obtenidas de dientes de leche humanos podrían ofrecer soluciones a esta condición.
Una condición que no siempre se detecta a tiempo
Un nuevo estudio, publicado en la revista Stem Cells Research & Therapy, explican un experimento realizado por primera vez en animales. El cual demuestra eficacia para el tratamiento de la parálisis cerebral, incluso cuando los déficits motores ya se han establecido.
«Este es el primer estudio en animales que demuestra que el tratamiento con células madre funciona incluso después de que ya se hayan presentado déficits motores». Expresa el profesor clínico Yoshiaki Sato, del Hospital Universitario de Nagoya y autor principal del estudio.
La parálisis cerebral suele derivarse de una encefalopatía hipóxico-isquémica, que se genera tras una reducción del flujo sanguíneo o de oxígeno al cerebro durante el periodo perinatal (desde las 22-28 semanas de gestación hasta los 7-28 días después del nacimiento).
Casi siempre, los primeros síntomas suelen ser sutiles, un factor que influye en que muchos de los diagnósticos se lleven a cabo hasta que los déficits motores ya son evidentes.
Los dientes de leche podrían ser de gran utilidad para trata la parálisis cerebral
El equipo de científicos trabajó en colaboración con la empresa japonesa biotecnológica S-Quatre. Buscaban investigar el potencial de las llamadas SHED, para conocer sus efectos terapéuticos. Dichas células se obtienen de los dientes de leche que se caen naturalmente. Esto evita polémicas que ya se han relacionado con la extracción de otras células madre.
«Nuestro equipo colabora con S-Quatre para desarrollar un nuevo enfoque terapéutico para la EHI utilizando células madre de dientes temporales exfoliados humanos. Este método evita las preocupaciones éticas asociadas con otras fuentes de células madre». Explica Sato.
Para el experimento, los científicos indujeron una lesión cerebral hipóxico-isquémica unilateral en ratas de siete días de nacidas. Lo que generó un deterioro motor muy parecido a la que se produce con la parálisis cerebral hemipléjica humana. A este grupo de ratas se les administró SHED por vía intravenosa en la fase crónica.
Los resultados que se obtuvieron fueron los siguientes:
Las ratas tratadas con SHED mostraron menos resbalones en la prueba de escalera horizontal, en comparación con el grupo de control en un lapso de cuatro meses.
En la prueba de cilindro, demostraron un mayor uso de la extremidad afectada. Lo que se traduce en una mejor recuperación funcional.
Mientras que en las pruebas de evitación del transbordador, se observaron mejoras en el aprendizaje y memoria tras evaluaciones posteriores.
Y, a través de técnicas de marcaje con puntos cuánticos e imagen en vivo, los científicos ratificaron que las células migraron al cerebro después de que se administraran por vía intravenosa.

Efectos y un posible ensayo futuro en humanos
En cultivos celulares, encontraron que las SHED demostraron una capacidad más alta para promover la proliferación de células madre neurales que otras células comparadas. Como es el caso de las estromales mesenquimales de médula ósea o fibroblastos.
Los científicos explican que los efectos se atribuyen a la elevada secreción del factor de crecimiento hepatocitario, una proteína clave en la regeneración tisular. Esto podría promover el crecimiento de nuevos tejidos.
El próximo paso es que se lleve a cabo un estudio clínico en humanos para evaluar la seguridad y tolerabilidad de dosis intravenosas únicas de SHED en niños con parálisis cerebral.
«Nuestro objetivo final es establecer este enfoque como una nueva opción de tratamiento para los pacientes con parálisis cerebral y sus familias». Finalizó Sato.
