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Cómo cultivar limón en casa sin gastar dinero y en poco espacio

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¿Quieres obtener tu propio limón en casa sin tener que gastar dinero? El día de hoy te decimos cómo puedes sembrar tu propio árbol limonero.

El árbol de limón es uno de los más deseados dentro del hogar, dado que este nos permite tener uno de los mejores frutos, considerando que, en temporadas, este fruto puede llegar a tener un precio bastante elevado y que suele usarse mucho para todo tipo de platillos.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación menciona que el limón aporta grandes cantidades de vitamina C, así como de potasio, sin embargo, también tiene más nutrientes como calcio, magnesio, vitamina A, vitamina E, pero en cantidades mucho menores.

Los nutrientes que contiene ayudan en la producción de colágeno, tiene propiedades antioxidantes, neutraliza sustancias cancerígenas, te protege de enfermedades cardiovasculares, entre muchas otras ventajas más que ofrece.

Ahora bien, ya sabes lo bueno que es el consumo de limón, pero también debes tener cuidado, dado que sigue siendo un cítrico y puede ser contraproducentes si eres de las personas que tiene problemas con la acidez estomacal.

Los mismos expertos refieren que el limonero, árbol en el que crece el limón, se desarrolla con más facilidad en climas que son templados y tropicales.

Pero, ¿cómo puedo cultivar mi propio limón en casa? Presta atención que aquí te decimos cómo lograrlo sin fallar en el intento.

¡A cultivar limones!

Toma un limón que ya tengas y procede a partirlo por la mitad, tratando de retirar las semillas con cuidado, ya que esta será nuestra principal herramienta.

Coloca las semillas dentro de una servilleta y humedécela para cubrirla con un pedazo de papel aluminio para dejar ahí durante una semana. En el transcurso de la semana procede a revisar periódicamente las semillas, a fin de saber si no se llenan de lama o algo por el estilo, también recuerda humedecer si es necesario

Crédito de imagen: Mundo Deportivo

Ya que haya pasado la semana, retira las semillas con cuidado y verás como ya están germinadas.

Dentro de una maceta que ya no ocupes y que esté limpia, procede a colocar tierra limpia y fértil, haz un hueco con tu mano en la tierra, y ahí es donde pondrás las semillas con mucho cuidado.

Cubre las semillas con un poco más de tierra y riega. El riego puede hacerse con una botella con atomizador, de esta manera evitarás que caiga el chorro directo y se encharque. Puedes agregar un fertilizante si lo tienes a la mano,

Coloca la maceta a plena luz del sol, puede ser durante la tarde o durante la mañana, y riégala dos o tres veces por semana, procurando que sean días separados, es decir, un día sí y al siguiente no.

Revisa tu planta de manera seguida en busca de posibles insectos que creen plagas o enfermedades, ya que entre más rápido lo descubras será más eficiente y sencillo poder eliminarla de manera total.

Si se atraviesa el invierno entonces opta por colocarla dentro de tu hogar por las noches, de lo contrario podría verse muy afectada.


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