El truco definitivo para evitar que la lechuga se ponga negra y se conserve por más tiempo

La conservación de los alimentos es un factor importante para la salud y la buena alimentación, al igual que la manera en la que se conservan, pues al hacerlo de una manera correcta, logramos que su sabor y su consistencia perduren de una excelente manera y que así podamos preparar los mejores platillos que se nos antojen. Uno de los ingredientes a los que hay que ponerle un poquito de atención para hacerlos durar más, es la lechuga. Una hortaliza que es muy consumida a nivel mundial y que va perfecto con una gran variedad de platillos y hasta postres. Así que para que tengas la lechuga más fresca en el momento que lo desees, te vamos a mostrar el truco para evitar que la lechuga se ponga negra y se pudra, aun estando en el refrigerador.
Un producto que es muy fácil de conservar es la lechuga y es muy fácil de identificar cuando ya se está echando a perder, ya que es cuando manchas negras aparecen en varias de sus hojas, alterando los colores que comúnmente tienen verde claro o amarillo, y al presentar esas manchas negras, quiere decir que la lechuga está a punto de echarse a perder. Esas manchas son el resultado de que han estado expuestas a un ambiente muy húmedo, esa hidratación excesiva ocasiona que se produzca gas etileno y a su vez, se empiezan a oxidar varias partes de la lechuga, empezando con manchas en color rojizo hasta llegar a las que son negras. De ahí que cuando la lechuga se deja mucho tiempo en el refrigerador, suelan ponerse con manchas negras y se echen a perder, pero hay un truco perfecto para que esto no pase y es el siguiente.
¿Cómo conservar la lechuga fresca y por más tiempo dentro del refri?
Antes de empezar, es importante que le hagas una limpieza previa a la lechuga, esto debe hacerse justo después de haberla comprado, es algo sencillo: solo deshójala o pícala, luego lávala tres o más veces con agua potable. Para desinfectarla puedes usar un desinfectante de verduras y frutas, no uses cloro.
Para conservar la lechuga fresca durante más tiempo en el refri, esto es lo que tienes que hacer:
° Envuélvela en un papel: es la más usada, solo coloca las hojas de la lechuga entre capas de papel toalla y guárdalas en una bolsa de plástico, en el refri. Eso es de gran ayuda para absorber la humedad que les afecta.
° Solo usa contenedores específicos: si no deseas usar papel, puedes usar contenedores que están hechos para conservar los alimentos, en el caso de los vegetales ayudan a una correcta circulación del aire y regulan la humedad. Con estos contenedores puedes hacer que la lechuga se mantenga más fresca.

° Evita el contacto directo con el frío extremo: no coloques la lechuga en el área más fría de tu refrigerador, pues las hojas de la lechuga empezaran a quemarse y la aparición de manchas negras será inevitable. Por lo tanto, ubica el lugar menos frío y colócalas ahí en caso de que no tengas a la mano un recipiente o papel toalla.
° Prepáralas correctamente para la congelación: puedes congelar la lechuga, sí, es recomendable, no. Pero si deseas hacerlo, solo lava y seca las hojas o pícalas (según prefieras) y colócalas dentro de una bolsa. Mencionamos que no es recomendable, ya que congelarlas les cambia su textura y sabor, lo que no las hace muy apetecibles, pero puedes intentarlo de la manera en como te explicamos.
