Curiosidades Científicas y más.Medio ambienteMundoNaturaleza

El paso a paso para cultivar tus propias espinacas en casa y tener una cosecha exitosa

Comparte esta información en tus redes sociales

Créditos de imagen: alvarez | Getty Images

El consumo de vegetales y frutas es muy importante dentro de la dieta de muchas personas, por lo que se busca incluir estos sabrosos ingredientes en la mayoría de los platillos que consumimos. Sin embargo, hay ocasiones en las que no encontramos dichos alimentos por ningún lado, suben demasiado de precio o simplemente no tenemos el tiempo suficiente de ir al supermercado por ellos. Y para eso, podemos tener la grandiosa opción de contar con un huerto en casa, con el objetivo de que estén siempre disponibles los alimentos que más nos gustan y, además, libres de químicos dañinos.

En un huerto casero puedes tener variedad de vegetales, como rábanos, chiles manzanos, cilantro, tomates Cherry, y en esta ocasión, te enseñaremos a cultivar tus propias espinacas en casa. Para esto, usarás semillas que puedes conseguir en cualquier tienda de jardinería o hasta en supermercados. Los pasos para que tus plantas de espinaca germinen son bastante sencillos, por lo que no tendrás problema para cultivarlas con éxito. Sólo asegúrate de tener a la mano los materiales necesarios y de seguir la siguiente guía:

Así puedes cultivar espinacas en casa fácilmente

El primer paso es reunir semillas de espinaca que estén sanas para que puedan germinar fácilmente. Cuando las tengas listas, lleva a un recipiente con agua para que se remojen por un tiempo de 2 horas, de esta manera, absorberán la humedad necesaria y podrás quitar las semillas que no van a germinar, te darás cuenta porque las semillas que no surgirán estarán flotando en el agua después del remojo.

Créditos de imagen: Pinterest

Hecho esto, alista el sustrato donde plantarás tus semillas de espinaca. Puedes plantarlas en una cama de cultivo o en maceta, cuidando que tengan un buen drenado para evitar el encharcamiento y de que el suelo no sea arcilloso, además de que debe estar siempre suelta la tierra para que las semillas salgan a la luz fácilmente.

Después de haber preparado el sustrato, planta las semillas de la espinaca, colocando semilla por semilla o en grupos de 3, para que estés seguro de que germinen bien. Entre cada semilla deberás dejar un espacio de 5 a 10 centímetros, y en caso de que germinen todas las semillas que plantaste (si las colocaste en grupo), lo más conveniente es que dejes una sola planta para que se desarrolle correctamente.

Para que tus espinacas se desarrollen de manera adecuada, lo mejor es que aportes abono orgánico para que obtengan los nutrientes necesarios, además de regar constantemente la espinaca. Estos riegos deben ser constantes, pero cortos, ya que, aunque este cultivo necesita mucha agua, es importante evitar encharcamientos.

Con respecto a la luz, no es necesario que las dejes en un lugar que tenga mucha luz, ya que pueden crecer bien en lugares sombreados, por lo que es ideal si en tu casa no cuentas con suficiente luz solar, ellas crecerán sin ser afectadas por esta falta de luz.

Y finalmente, podrás cosechar tus primeras espinacas a partir de los 40 días después de la siembra, y si deseas tener espinacas todo el año, puedes plantar semillas escalonadas (cada 15 días) para que puedas tener espinacas frescas los doce meses del año.


Comparte esta información en tus redes sociales

Descubre más desde Enséñame de Ciencia

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo