La importante razón por la cual NO debes usar enjuague bucal después de hacer ejercicio

Si eres una persona que disfruta de hacer ejercicio regularmente, esta información te interesará. Estudios recientes demuestran una relación no benéfica entre hacer ejercicio y el uso del enjuague bucal posterior a este primero.
Tener una vida saludable abarca muchos puntos a tomar en cuenta, el ejercicio y la higiene son algunos de los más importantes. Incluso, la página web Mayo Clinic asegura que debemos realizar al menos 30 minutos de actividad física diaria.
Ahora bien, el ejercicio debe combinarse con una buena higiene, aunque, estudios recientes revelan que la higiene bucal tiene características especiales que deben tomarse en cuenta al momento de realizar actividades físicas.
Pero, ¿qué tiene que ver el ejercicio con el enjuague bucal?
Resulta que el enjuague bucal puede llegar a interferir en un proceso biológico en la boca, el cual puede tener consecuencias directas en nuestro organismo, pues el efecto causado es la reducción de la presión arterial, la cual se ve afectada al usar enjuague bucal después del ejercicio.
Este estudio realizado por investigadores de Reino Unido y España de la Universidad de Plymouth nos aclara en primer lugar el efecto del ejercicio en el cuerpo, pues este causa un proceso biológico después del ejercicio físico llamado ‹‹vasodilatación››.
Este análisis fue realizado con la ayuda de 23 sujetos de prueba adultos, a los cuales se les puso a correr por 30 minutos en una cinta caminadora, para posteriormente pedirle a una muestra de sujetos que se laven con el enjuague bucal y al resto con un placebo sabor menta para analizar los resultados en cuanto a la presión arterial.
Para obtener los resultados se hicieron pruebas de saliva, sangre y de presión arterial antes y después del ejercicio y con el uso del enjuague bucal. Este artículo fue publicado en la revista científica Nature.

La vasodilatación ocurre en el momento que nuestros vasos sanguíneos se expanden en respuesta al incremento de óxido nítrico, además de mejorar la circulación de la sangre en los torrentes y en los músculos activos.
Así mismo, se descubrió el trabajo de algunas bacterias en nuestra boca, las cuales al entrar en contacto con el compuesto llamado Nitrato, compuesto creado a partir de la degradación del óxido nítrico, produce que el cuerpo reduzca su presión arterial paulatinamente.
Este nitrato es absorbido y excretado por las glándulas salivales y por la saliva en cuestión. De la misma forma, algunas bacterias encontradas en nuestra boca ayudan a producir nitrito a partir del nitrato, el cual tiene la ventaja de ayudar en la producción de óxido nítrico.
Cuando la saliva y las glándulas salivales absorben el nitrito producido, hace que los niveles de óxido nítrico reduzcan, relajando los músculos y bajando la presión arterial.
Siguiendo esta misma lógica, el uso del enjuague bucal interfiere en la relación biológica que tienen las bacterias de la boca y la presión arterial.
El grupo experimental que uso el placebo tuvieron como resultado la reducción satisfactoria de la presión arterial tiempo después de haber terminado el ejercicio físico. Por otro lado, el muestreo que sí usó enjuague bucal no redujo su presión arterial con facilidad y tuvo que pasar un buen tiempo.
Esto nos deja claro que no todas las bacterias que tenemos en la boca son malas para nuestro organismo, algunas nos proveen de beneficios y el uso de químicos de higiene puede interferir en su trabajo. Con esto no quiere decir que el uso de enjuague bucal sea malo, solo hay que evitar su uso después de una sesión de ejercicio.
