¿Cómo saber si un huevo está podrido o ya no sirve? No arriesgues tu salud y checa esto

A la hora de pensar en cómo guardar los huevos, nos encontramos con un dilema muy interesante: ¿es buena idea o no lavar los huevos? En un país en el que las tradiciones gastronómicas son tan diversas y las regulaciones de la cocina varían muchísimo, esta pregunta saca a la luz qué tan bueno es obsesionarse con la higiene extrema incluyendo a estos regalitos que nos dan las gallinas. Los huevos que le ponemos a todo incluyendo chilaquiles, arroz, nadando en salsas e incluso con nuestros amados frijolitos, son una joya culinaria en todos lados, pero cómo los cuidamos puede variar más que el clima en este bello país. Por un lado, algunos dicen que no hay que meterles mano, y en otros, la regla número uno es lavarlos a fondo antes de guardarlos en la cocina.
Te daremos los argumentos de los dos lados de la historia y despejaremos tus dudas sobre este misterio.
También, vamos a brindarte datos súper interesantes sobre cómo cuidar de los huevos de gallina.
Olor horrible del huevo en descomposición, causas
La cadaverina y la putrescina, son aminas biógenas que pueden estar presentes en los alimentos, incluyendo los huevos de gallina. Estas sustancias se forman como productos de degradación de proteínas y pueden estar relacionadas con la descomposición de alimentos o la contaminación bacteriana, estos alarmantes indicativos de un proceso de deterioro y descomposición te pueden prevenir una grave enfermedad, por lo tanto, es importante almacenar y manipular los huevos adecuadamente para prevenir su formación y consumo accidental de alimentos en mal estado.
¿Cómo saber si un huevo ya no sirve?
Señales para determinar si un huevo de gallina ya no sirve:
- Fecha de caducidad ya vencida. Aunque esto puede no ser exacto, pues si conservad bien los huevos pueden durar mucho más, es un buen indicador.
- Prueba sumergirlos en agua, un huevo fresco se hunde, un huevo antiguo se para verticalmente, y un huevo en mal estado flota.
- Huele el huevo; si tiene un olor desagradable, tíralo.
- Al cascarlo examina la clara y la yema para detectar cambios inusuales, si tiene restos de sangre, color verde, negro o alguna otra variación
- Si la cáscara está agrietada, suavizada, con coloraciones raras o anormales, no consumas esos huevos.

Desechar cualquier huevo si tienes dudas sobre su calidad o su buen estado.
Forma correcta de almacenar los huevos.
Cada alimento tiene particulares necesidades para prevenir su deterioro o descomposición, en el caso de los huevos de gallina, toma las siguientes medidas para evitar que se echen a perder:
- Guarda los huevos en el refrigerador a una temperatura de alrededor de 4°C (40°F). La refrigeración ayuda a prevenir el crecimiento de bacterias y a mantener los huevos frescos.
- Mantén los huevos en su envase original, ya que está diseñado para protegerlos de olores y absorber la humedad en caso necesario.
- Almacena los huevos con la punta hacia abajo. Esto ayuda a mantener la yema centrada y a minimizar la pérdida de humedad.
- Los huevos pueden absorber olores de otros alimentos, así que guárdalos en un estante o cajón separado en el refrigerador.
- Al comprar nuevos huevos, siempre coloca los más viejos hasta arriba o al frente para usarlos primero.
- Comprueba la fecha de caducidad o de consumo preferente en el envase y úsala como guía. Los huevos frescos suelen mantenerse bien más allá de esta fecha si se almacenan correctamente.
- Evita a toda costa cambios de humedad, exposición al sol o cambios de temperatura pues esto puede echarlos a perder rápidamente.
¿Lavar o no los huevos de gallina?
No se lavan los huevos en algunas regiones o prácticas tradicionales porque los huevos de gallina están cubiertos por una capa natural llamada cutícula. Esta cutícula actúa como una barrera protectora que ayuda a mantener el huevo fresco y evita la entrada de bacterias y humedad. Cuando se lava un huevo, se puede eliminar esta cutícula, exponiendo el interior del huevo a posibles contaminantes y acelerando su deterioro. Además, el proceso de lavado puede romper la barrera natural de protección de la cáscara.
Sin embargo, en algunas áreas, especialmente en los Estados Unidos, los huevos comerciales se lavan y luego se refrigeran para reducir el riesgo de Salmonella y otras bacterias. Esto se hace bajo regulaciones de seguridad alimentaria estrictas y busca asegurar la higiene y la seguridad del suministro de huevos.
La decisión de lavar o no lavar los huevos depende en gran medida de las prácticas regionales y las regulaciones. En lugares donde no se lavan los huevos, es fundamental manipularlos con cuidado para mantener su frescura y seguridad.
