Hito científico: descubren una nueva especie humana gracias a este fósil de 300,000 años de antigüedad

Los científicos siempre están en búsqueda de nuevos porqués, que sean capaces de dar respuesta a las miles de interrogantes que se presentan en torno al origen de la humanidad y la evolución de esta, pues nunca serán suficientes las respuestas que se encuentren. Y como ejemplo de ello, tenemos el caso del descubrimiento que se llevó a cabo en una cueva de China, llamada Hualongdong, donde se hallaron los restos óseos de 16 individuos que arrojaron una antigüedad de 300 mil años, entre los que se encontraba un fósil que pudo pertenecer a una especie de humano aún no identificado, esto de acuerdo con información de Journal of Human Evolution.
El fósil se trata de una mandíbula sin mentón, la cual apunta a lo que puede ser el hallazgo de una nueva especie humana, pues esta combina de manera intrigante características de humanos modernos y primitivos. Un análisis ha comparado dichos restos con otros especímenes humanos hallados anteriormente y se cree que puede ser un ancestro desconocido o un pariente cercano del primer Homo Sapiens.
La mandíbula presenta rasgos que poseían las primeras especies humanas: el hueso que está presente a lo largo de la mandíbula es grueso, como el Homo Erectus, no tiene mentón; sin embargo, la parte que articula la parte superior con la inferior es más delgada que otras especies de ancestros, lo que resulta en una característica de los humanos modernos. Esta conclusión se obtuvo después de analizar 83 mandíbulas, donde se incluyeron huesos de neandertales jóvenes y adultos, que habitaron Eurasia hasta hace 40 mil años, así como Homo Sapiens de distintas regiones del mundo y Homo Erectus.

De acuerdo con María Martinón – Torres, paleoantropóloga del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana de Burgos, España, dicha combinación de características humanas ancestrales y modernas encontradas en esta mandíbula son parecidas a los restos que se hallaron en Jebel Irhoud, Marruecos, a principios de la década de 2000. Ambos restos podrían pertenecer a miembros del linaje evolutivo que incluye al Homo Sapiens.
Sin embargo, la idea de que los humanos modernos tuvieron sus orígenes en Asia no es del todo aceptada, ya que los restos con mayor antigüedad se han encontrado en yacimientos de Etiopía, con 230,000 años. Y así es como siguen surgiendo interrogantes sobre la ocupación humana en Asia oriental en la época del Pleistoceno. Durante este periodo (aproximadamente 800,000 a 126,000 años), diversas variedades de homínidos arcaicos coexistieron en esta región, aunque todavía no se ha aclarado si alguno de todos estos podría ser ancestro de los humano modernos.
María Martinón- Torres finaliza que el análisis de proteínas antiguas extraídas de los huesos encontrados podría proporcionar una mayor comprensión de la relación del pueblo Hualongdong con los humanos modernos y especies más antañas, para comprender mejor la evolución humana. Este tipo de descubrimientos son fundamentales para aclarar las interrogantes acerca de la evolución y la historia humana, sin importar que surjan más preguntas, poco a poco se ha demostrado que es posible desentrañar por fin el misterio que envuelve toda nuestra historia evolutiva.
