Ajo negro: conoce los maravillosos beneficios de consumirlo en ayunas

Todos conocemos al ajo: ese condimento que es ampliamente utilizado para dar sabor a nuestras comidas y es alabado por sus grandes beneficios, que aporta al cuerpo humano a través de su consumo. Esta planta probablemente es originaria de Asia occidental y media, siendo introducida desde el Mediterráneo y de allí, se expandió hace más de 7 mil años, a partir de ese entonces no ha dejado de cultivarse, siendo una de las especies más importantes para la economía, junto con la cebolla y el puerro.
Puede ser que a muchos no les agrade consumir ajo, debido al fuerte olor que posee y en ocasiones, también por el sabor picante que otorga. Pero lo que tal vez muchos no sepan es que este pequeño bulbo tiene una versión más dulce y de consistencia parecida a la gelatina, la cual ha sido catalogada por cientos de personas como una versión “supersaludable” de esta especie, y también que contiene mayor cantidad de beneficios. Hablamos del ajo negro.
Como te comentamos un poco más arriba, el ajo es muy usado en la gastronomía mexicana, ya que le otorga un sabor delicioso a los platillos que son emblema de esta parte del planeta; siendo incluido desde la llegada de los españoles a la Nueva España y de ahí, se ha convertido en parte importante de la preparación de cientos de recetas en el territorio nacional, y en todo el mundo.
Pero esta planta no sólo goza de popularidad y buena reputación en el ámbito gastronómico: también posee infinitas cualidades medicinales que han sido reconocidas desde hace miles de años, donde incluso aparece una imagen de un ajo en un papiro egipcio, donde se describen recomendaciones para tratar un gran número de dolencias y malestares.

¿Qué es el ajo negro y cómo consumirlo para obtener sus beneficios?
Probablemente te suene un poco raro, pero el ajo negro no es más que sólo un ajo crudo que ha sido envejecido y fermentado durante varios días, inclusive semanas, en un clima idóneo de control de temperatura y humedad. Para lograr el ajo negro, los bulbos de ajo crudo deben permanecer a una temperatura constante de 60 a 87 grados Celsius. Este proceso es el que cambia el color del ajo, pasando de blanco a marrón y finalmente negro. La textura de este se vuelve suave y pegajosa, obteniendo un sabor más dulce, casi anisado. Pero no sólo cambia su color y su sabor, también sus propiedades.
También se puede seguir usando para sazonar la comida e incluso, es posible consumirlo solo, gracias a que tiene un mejor sabor que su versión en crudo. Después de pasar por el proceso de fermentación, las propiedades del ajo negro mejoran y lo que recomiendan es que se consuma en ayunas o por las mañanas, ya que de esta manera se aprovechan mejor los beneficios que podemos obtener. Esta versión contiene de dos a tres veces más antioxidantes que el ajo normal, y la alicina presente en el ajo crudo durante un breve periodo de tiempo no desaparece en el ajo fermentado, la cual se convierte en alcaloides y flavonoides, que añaden más antioxidantes a este noble condimento.
Los antioxidantes son benéficos para combatir los radicales libres, que están relacionados con el daño oxidativo y enfermedades crónico-degenerativas, por lo que se le atribuyen propiedades anticancerígenas y protectoras para el hígado, además de regular el azúcar en la sangre, reducir el riesgo de enfermedades cardiacas, mejorar la salud del cerebro y reducir las posibilidades de padecer Alzheimer. Sin embargo, si estás tomando anticoagulantes, no es recomendable que lo consumas, ya que el ajo negro tiende a diluir aún más la sangre.
