La manera adecuada de lavar y desinfectar la lechuga, según la ciencia

Durante la preparación de nuestros alimentos, hay muchas circunstancias que se deben de tener en cuenta para garantizar que estos son seguros para su consumo y que, al ingerirlos, no nos enfermarán. Al respecto, una de las cuestiones de mayor importancia es la de efectuar una adecuada limpieza y desinfección a ciertos productos en los cuales es indispensable la aplicación de estos tratamientos antes de su consumo para asegurarnos de la eliminación de la suciedad y de los posibles microorganismos patógenos que puedan estar presentas en su superficie.
De todos los productos en los cuales es necesario la aplicación de estos tratamientos, podemos destacar a las frutas, verduras y hortalizas, especialmente cuando estos alimentos no contienen una cáscara protectora, como en el caso de las naranjas, mandarinas o plátanos, crecen cerca del suelo y se consumen crudos, pues ante estas circunstancias, la superficie que consumimos de estos está mucho más expuesta a la contaminación de suciedad y de microorganismos patógenos que pueden enfermarnos y, además, al no aplicar una cocción a altas temperaturas, no hay forma de eliminar la posible contaminación microbiana que se encuentre en ellos.
De esta forma, en el caso de los vegetales como la lechuga, que crecen a ras del suelo, sin ningún tipo de cáscara que cubra la superficie y que consumimos cruda, es necesario realizar tanto una limpieza como una desinfección, pues mientras que la primera es capaz de eliminar los restos de tierra y suciedad, el segundo garantizará la eliminación de todos o casi todos los microorganismos patógenos que se pueden encontrar en su superficie.
Para que realices ambos procedimientos de manera adecuada, el día de hoy te compartiremos el procedimiento que debes realizar, así que, te invitamos a seguir leyendo este artículo para conocer todos los detalles.

La manera adecuada de lavar y desinfectar la lechuga, según la ciencia
Para garantizar que la lechuga que añadirás a tus comidas es segura para su consumo, realiza lo siguiente:
- Para su limpieza. Lo primero que debes hacer para la limpieza de la lechuga es retirar las hojas que estén en mal estado para posteriormente separar todas las hojas, colocarlas una a una bajo el chorro de agua y frotar suavemente para eliminar toda la tierra y suciedad que se encuentre en su superficie. Durante este proceso, asegúrate de que el chorro de agua arrastre de manera adecuada dicha suciedad por toda la superficie de las hojas de lechuga.
- Para su desinfección. Para efectuar este proceso debemos tener mucho cuidado con el tipo de producto que emplearemos, pues, aunque se presume que el vinagre o el bicarbonato pueden servir para esto, la realidad es que la ciencia ha demostrado que estos no tienen la efectividad que sí presentan otros productos especializados. Por ello, lo más recomendable es emplear un líquido desinfectante especial para frutas y verduras que venden en cualquier centro comercial, los cuales contienen plata coloidal, un microbicida muy potente. En general, para su aplicación es necesario diluir una gotas de este líquido en agua, sumergir las hojas de lechuga por unos minutos y luego escurrir para poder emplearlas, pero, para mayor seguridad, lea las instrucciones de su producto.
