Oppenheimer: sobreviviente de Nagasaki narra su experiencia y reacciona al filme

La recién estrenada película ‘‘Oppenheimer’’ ha sido sin duda un monstruo en taquillas, y recibiendo muy buenos comentarios, pero, no a todos les ha causado gran emoción ver este filme. A más de uno le causo terror, pero no como el que sintió Yasuaki Yamashita, un sobreviviente de la bomba atómica de Nagasaki.
En los últimos días, estuvimos muy a la expectativa por la más reciente película del famoso director Christopher Nolan, Oppenheimer. Esta narra la historia del científico Julius Robert Oppenheirmer y su participación en el proyecto Manhattan, el cual los guió a la construcción de la primera bomba atómica del mundo.
Y aunque, la muy esperada película está recibiendo muy buenas críticas por los cinéfilos, catalogándola incluso como el mejor largometraje del afamado director, no todo ha sido aceptación por cierto público.
Encontramos críticas que, aunque no la ponen como una mala película, la clasifican como un filme crudo, causante de cierto miedo existencial por nuestra misma especie y hasta dónde ha podido llegar.
Es así como nos encontramos con Yasuaki Yamashita, quien es sobreviviente de la bomba atómica lanzada sobre Nagasaki el 9 de agosto de 1945, y la voz más cercana que tenemos a los hechos que realmente ocurrieron ese fatídico día.
Yamashita ha sido por muchos años un activista en contra de las armas nucleares, y dedica su vida a la concientización de los desastres que dejan a su paso.
Y es por esta razón, y por la recién debutada película ‘‘Oppenheimer’’, que Universal Pictures hizo una invitación a Yasuaki a ver su más reciente película para así compartir su punto de vista, reacción y el testimonio de su trágico pasado.
Yamashita y su cruda experiencia ese día de agosto de 1945

Nos cuenta cómo temprano, ese día, uno de sus vecinos pasó por su casa y se detuvo a contarle a su madre que habían visto un avión muy misterioso sobrevolando la ciudad y (cabe mencionar que eran tiempos de guerra) todos estaban a la expectativa de una batalla.
Fue entonces cuando la madre de Yasuaki Yamashita lo tomó y le dijo que bajaran al refugio de la casa por si acaso, en ese momento cuando entraron, que una explosión masiva los cubrió por completo junto a un estallido de luz inmenso, él cuenta que fue como ver mil relámpagos en un instante.
Así mismo, cuenta cpmo se empezó a escuchar el aterrador sonido de como todo era arrasado, y los objetos se escuchaban salir volando y estrellarse, para concluir con un sombrío silencio.
Es aquí cuando Yamashita nos cuenta su profundo interés por saber más sobre la vida de Oppenheimer, de quién fue la mente detrás de este evento, qué pensó, qué sintió. Es por eso por lo que en primera instancia aceptó la invitación de Universal para ver la película que lleva el nombre de la personalidad más impactante para él.
Al momento de estar frente a la pantalla, Yasuaki comenta que sentía como su cuerpo templaba por la tristeza de las memorias y el sufrimiento por el que había pasado, incluso, confiesa que al momento de la explosión en la película, la sensación de sufrimiento fue tan devastadora que tapó sus ojos mientras derramaba lágrimas.
Yamashita también hace una invitación a todos para que vean la película, en especial a los jóvenes, porque cree que una “historia que se olvida está condenada a repetirse”. Así como tener en cuenta la importancia de que la gente dimensione la terrorífica realidad de tal arma es esencial, para que jamás vuelva a repetirse tal suceso que dejó miles de muertos a su paso.
Él cree firmemente que esta película ayudará a entender a estas y a futuras generaciones la devastación de las armas nucleares.
Sin duda la vida de Yasuaki Yamashita no fue fácil, por fortuna, narra cómo en una ocasión, durante los juegos olímpicos en la Ciudad de México en 1968, este tuvo la oportunidad de ir como prensa japonesa, y fue ahí donde quedó enamorado de la hospitalidad de los mexicanos, y él que buscaba un lugar donde empezar de nuevo donde nadie supiera de los trágicos hechos de su pasado, fue este país el que eligió para pasar el resto de su vida.
Y no fue sino hasta 1995 que Yamashita por fin confeso a sus allegados su historia y comenzó un camino de lucha social en contra de estas armas tan devastadoras.
