El importante motivo por el que debes colocar sal en la esponja de los trastes al menos 2 veces por semana

Constantemente se han viralizado a través de redes sociales divertidas imágenes alusivas a los conflictos familiares que genera el lavar los trastes, siendo una de las actividades menos favoritas por las personas. Sin embargo, lavar correctamente los utensilios de cocina es igual de importante que desinfectar las frutas y verduras que se van a ingerir.
A diferencia de otras actividades del hogar que se pueden realizar de manera semanal, lavar los trastes es una tarea de todos los días, sobre todo si quieres evitar la aparición malos olores provocados por los residuos de comida, lo cual no tardará en atraer animales como moscas, hormigas, cucarachas y, hasta roedores.
Pero, no solo basta con mantener el fregadero libre de trastes, también de ejecutar una buena técnica que garantice la eliminación de los hongos y bacterias que se pueden albergar en los utensilios de cocinas.
Recordemos que, cualquier utensilio de cocina está expuesto a una gran cantidad de humedad, además de residuos de comida que, se pueden convertir rápidamente en un importante foco de infección y propagación de hongos y bacterias.
Una vez que lavas tus trastes, estos residuos de comida se alojan en los objetos que utilizas para fregar, tal es el caso de las famosas esponjas o estropajos y, de no darles el mantenimiento adecuado, se convertirán en un medio de cultivo que, más allá de lavar los utensilios de cocina, terminarán contaminándolos.
Sal
Existen diversas formas de desinfectar las esponjas de los trastes, pero, pasado unas horas, la humedad pueden propiciar nuevamente la proliferación de hongos y bacterias. Es por eso que te diremos la importancia de colocar sal en tu estropajo o esponja.
Si bien la sal no se considera como un desinfectante, durante años se ha utilizado para eliminar una gran cantidad de patógeno debido a que el cloruro de sodio, obliga al líquido de las células a «salir» del cuerpo cuando entra en contacto con ellas. Este proceso es conocido como osmosis.
La osmosis se caracteriza por el paso del agua, disolvente, a través de la membrana semipermeable, desde la solución más diluida a la más concentrada. Cuando se coloca una concentración elevada de sal, es difícil que crezcan patógenos debido a las condiciones del medio, es por esto que, se recomienda colocar sal de grano o de mesa 2 veces por semana sobre la esponja de los trastes.
- Para hacer efectivo este truco, deberás enjuagar perfectamente la esponja de los trastes, hasta eliminar la mayor cantidad de residuos de comida y jabón.
- Acto seguido, exprime perfectamente y deja secar hasta eliminar la mayor cantidad de humedad.
- Una vez que la esponja se encuentre completamente seca, coloca en un recipiente una taza de vinagre, una cucharada de sal y agua caliente. También puedes sustituir el vinagre por el zumo de 2 limones.
- Cuando consigas una mezcla homogénea coloca la esponja, asegurándote de que se encuentre completamente sumergida y deja actuar durante 15 a 20 minutos.
- Pasado el tiempo retira la esponja, exprime, deja secar sin enjuagar y estará lista para ser utilizada. Esto evitará la proliferación de hongos y bacterias.
