Curiosidades Científicas y más.

La mejor manera de eliminar el óxido de un rallador con ingredientes de cocina: Déjalo reluciente

Comparte esta información en tus redes sociales

A la hora de preparar alimentos, son muchos los utensilios que podemos implementar en la cocina, sin embargo, existen objetos que se pueden estropear rápidamente por la exposición a la humedad y el calor, así como la dureza de algunos productos de origen vegetal o animal.

Desde los volteadores, cucharas, platos, tablas y diversos tipos de cuchillos; los utensilios de cocina fueron inventados para facilitar la ardua labor de elaborar comidas y una de las mejores creaciones fue el rallador.

Este práctico utensilio de cocina fue diseñado en la década de 1920 por Maximilien Bircher-Benner en colaboración con la empresa argoviana Egloff & Co y su mecanismo de acción es muy sencillo. Se basa en rallar alimentos sólidos mediante la fricción ejercida entre frutas, verduras, pan duro, etc., con la superficie del mismo.

Es un objeto elaborado de acero que funciona gracias a la fricción del alimento sobre la superficie rugosa y con perforaciones del rallador, obtiene el producto rallado en su parte inferior.

Precisamente el material con el que está elaborado, puede generar que el utensilio se oxide, ya que, este objeto está en constante contacto con alimentos húmedos, además de ser difícil de secar a la perfección, debido a la cantidad de agujeros con los que cuenta, zona donde se aloja gran cantidad de agua y con el paso del tiempo, termina oxidando y reduciendo su tiempo de vida útil.

En el mercado se oferta una gran cantidad de productos para darle fin a este problema, sin embargo, suelen ser químicos agresivos con tu piel, además de ser altamente contaminantes. Es por eso que te dejamos unas opciones fáciles, económicas y altamente efectivas.

Vinagre.

Una de las mejores soluciones contra el óxido de tu rallador, es limpiar con vinagre. Para poder implementar este método, bastará con poner el rallador oxidado dentro de un recipiente lo suficientemente grande para que entre el rallador. Acto seguido, coloca vinagre, asegurándote de cubrir por completo la superficie, o en su defecto, por la mitad.

Si solo cubriste el rallador por la mitad, tendrás que sumergir la otra parte a la mitad del proceso, ya que se debe dejar remojar de 1 a 2 horas.

Transcurrido el tiempo solo tendrás que lavar y el óxido se desprenderá fácilmente, dejando tu rallador como nuevo.

Limón

Si el olor a vinagre no es de tu agrado o no cuentas con este líquido en casa, otra solución altamente efectiva es el limón con sal.

Para realizar este truco con éxito, espolvorea abundante sal sobre el rallador y exprime el zumo de 3 a 5 limones (dependiendo de la cantidad de jugo). Deja que la mezcla actué durante 3 horas y pasado el tiempo, lava de manera habitual y verás como el óxido se desprenderá fácilmente.

Bicarbonato

Por último, en vez de espolvorear sal, puedes sustituir con bicarbonato de sodio, limón y pasados 5 minutos, agregar un poco de agua. Deja actuar la mezcla durante 2 horas, lava y enjuaga perfectamente.

En cualquiera de los 3 trucos, te recomendamos implementar un cepillo, para llegar a zonas difíciles de alcanzar y obtener mejores resultados.


Comparte esta información en tus redes sociales

Descubre más desde Enséñame de Ciencia

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo