Cómo se escribe, ¿“croissant” o “cruasán”? Esto es lo que responde la RAE

Los idiomas se han enriquecido a lo largo de los años, es por eso que muchos de los términos que usamos hoy en día son extranjerismos. De hecho, podemos decir que los extranjerismos están presentes en nuestra habla diaria. Muchos de los extranjerismos hoy en día se han adaptado y aparecen en el Diccionario de la lengua española. Es importante tener en cuenta estos detalles para hacer uso correcto de ciertos términos, y en este artículo vamos a hablar de un ejemplo bastante común.
Cómo se escribe, ¿“croissant” o “cruasán”?
En el español lo correcto es escribir “cruasán”, grafía que reproduce de forma aproximada la pronunciación original de la voz francesa «croissant». De acuerdo con la Real Academia Española (RAE), la palabra francesa «croissant» se ha adaptado como «cruasán». El Diccionario de la lengua española recoge la adaptación con el significado de “Bollo de hojaldre en forma de media luna”.
De igual manera, el Diccionario panhispánico de dudas menciona que cruasán es la adaptación gráfica de la voz francesa croissant, ‘bollo de hojaldre en forma de media luna’. Su plural es cruasanes. Vea los siguientes ejemplos:
– Hoteles con sábanas limpias, cruasanes recién hechos, pan crujiente.
– Me preparó un cruasán delicioso en la mañana.
La RAE atendió a la consulta en su cuenta de Twitter por el día del cruasán, el 30 de enero.
En español, la palabra francesa «croissant» se ha adaptado como «cruasán», forma que se incluye en el «DLE». El nombre francés «croissant» ‘medialuna, creciente’ se debe al parecido del bollo con la luna creciente.
¡Feliz #DíaDelCruasán! pic.twitter.com/azNAXS0YzO
— RAE (@RAEinforma) January 30, 2022
También es válido escribir en los textos en español la palabra de origen «croissant», pero siempre debe colocarse un distintivo (cursiva o entre comillas) para indicar que es un extranjerismo.
¿Por qué los extranjerismos deben escribirse con cursiva? De acuerdo con las normas de la Ortografía de la lengua española, los extranjerismos y latinismos crudos o no adaptados (aquellos que se utilizan con su grafía y pronunciación originarias y presentan rasgos gráfico-fonológicos ajenos a la ortografía del español) deben escribirse en los textos españoles con algún tipo de marca gráfica que indique su carácter foráneo. Las locuciones o dichos en otras lenguas que se utilicen en textos españoles deben escribirse preferentemente en cursiva o, en su defecto, entre comillas. Vea los siguientes ejemplos:
- La historia tuvo un happy end de película.
- Su bien ganada fama de femme fatale le abría todas las puertas.
- La tensión fue in crescendo hasta que, finalmente, estalló el conflicto.
- Me preparó un croissant delicioso en la mañana.
Por otro lado, los extranjerismos y latinismos adaptados (aquellos que no presentan problemas de adecuación a la ortografía española o que han modificado su grafía o su pronunciación originarias para adecuarse a las convenciones gráfico-fonológicas de nuestra lengua) deben escribirse sin ningún de resalte, y como han sido adaptados, se someten a las reglas de acentuación gráfica del español. Vea los siguientes ejemplos:
- Me encanta el ballet clásico / Me encanta el balé clásico.
- Juego al paddle todos los domingos / Juego al pádel todos los domingos.
- La reunión se suspendió por falta de quorum / La reunión se suspendió por falta de cuórum.
- Me preparó un croissant delicioso en la mañana / Me preparó un cruasán delicioso en la mañana.
