¿Los hongos comestibles se deben de lavar antes de consumirse?

Mantener una dieta balanceada, rica en nutrientes y proteína es fundamental para gozar de una buena salud y prevenir enfermedades.

Para lograr estos objetivos, la implementación de frutas y verduras, es fundamental, sin embargo, existen una amplia gama de productos que podemos incluir en nuestro plan alimenticio, logrando una comida más completa y balanceada.

Uno de los ingredientes que han sido fuertemente apreciados en las diferentes cocinas del mundo, son los hongos y setas.

En América Latina existe una gran cantidad de nombres que se les ha otorgado a los hongos, teniendo el registro de más de  2,000, solamente para los comestibles. Uno de los países considerado como pionero en   el cultivo de setas en América, es México, lugar donde este alimento se comía desde tiempos prehispánicos.

De acuerdo con un reporte, los hongos y setas «cuentan con una gran cantidad de aminoácidos esenciales, además de hidratos de Carbono, vitaminas, minerales, fibra y un bajo contenido de lípidos».

Este alimento juega un papel importante en la gastronomía, contando con una extensa variedad que de hongos, setas, champiñones y trufas que, abundan en época de lluvia.

Los hongos son ideales para incluir en diversos platillos, sin embargo, el proceso previo a su preparación ha sido tema de discusión, debido a las múltiples opiniones sobre si estos productos se deben de lavar o no, por lo que a continuación te diremos los pros y contras de llevar a cabo esta práctica.

Según Manu Balanzino, chef, sumiller, asesor gastronómico y fundador de The Gourmet Journal, «las setas y los hongos son muy fáciles de preparar, ya que solo hay que limpiarlos con un paño seco (nunca bajo el grifo)». Diversos expertos aseguran que, este producto alimenticio absorbe una gran cantidad de agua que puede arruinar la consistencia del mismo a la hora de cocinarlo.

Por otro lado, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades advierten sobre la importancia de lavar los productos de origen vegetal, ya que contienen microbios dañinos, como Salmonella, E. coli y Listeria, que pueden enfermar a los comensales.

A pesar que este tipo de alimento no es parte del reino vegetal, sino del reino fungí, los hongos, setas y trufas crecen en el suelo; un ambiente rico en bacterias y patógenos que pueden comprometer la salud de las personas.

Los champiñones constituyen una superficie óptima en la cual ciertos hongos microscópicos (comúnmente llamado moho), que se encuentran en el aire en forma de unas estructuras denominadas “esporas”, pueden crecer y desarrollarse, pues este alimento se caracteriza por absorber humedad con gran facilidad, como una esponja, condición perfecta para la invasión de este microorganismo. Así que, bien vale la pena sacrificar la textura y garantizar la higiene de los productos antes de su  consumo.

Existen diferentes métodos para garantizar una forma correcta de limpiar los hongos y eliminar la mayor cantidad de patógenos que puedan contener, sin que absorban más humedad de la debida.

Lavado

  1. Lo primero que se tiene que considerar es que, este tipo de producto no se debe de manipular hasta su consumo y la fecha de adquisición no tiene que exceder a una semana, garantizando que el alimento se encuentre en buen estado.
  2. Antes de utilizar, retira con cuidado el excedente de tierra con ayuda de un pincel o brocha y posterior a ello puedes limpiarlos con un paño húmedo, al igual que cortar la parte del tallo (pie) más próxima al suelo.
  3. Por último, lava los hongos y asegúrate de no dejarlos remojando ni agregar jabón, escurre perfectamente y coloca durante un par de minutos sobre papel absorbente, de esta forma garantizarás quitar gran parte de la humedad adquirida durante el lavado.

Sin lavar

Si eres de las personas que simplemente no le gusta la consistencia que adquiere este alimento cuando se lavan, existen alternativas que te ayudarán a quitar gran parte de la tierra y posibles patógenos.

  1. Para esto, tienes que realizar los primeros dos pasos antes mencionados. Una vez que tus hongos se encuentren listos, con ayuda de ambas manos retira el tallo, dejando así, solo el sombrero.
  2. Una vez que hayas separado todos tus champiñones u hongos; con ayuda de un cuchillo retira la parte externa del hongo (verás que se desprende fácilmente) y posterior a ello, solo queda disfrutar de su delicioso sabor en tu receta favorita.

Ten en cuenta que si utilizas este producto en crudo, es necesario llevar a cabo un proceso de lavado, ya que no se llevará a cabo un proceso de cocción y los patogenos y bacterias pueden ingresar a tu organismos y enfermarte.

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