Esta es la ‘planta cadáver’, la flor más grande y rara del mundo

¿Alguna vez te has preguntado cuál es la flor más grande del mundo y cuánto puede llegar a medir? Aunque normalmente estamos habituados a convivir con plantas o árboles que producen flores que no rebasan los 20 centímetros de longitud, en la naturaleza sí que existen estructuras vegetales mucho más grandes, la mayoría escondidas en las profundidades de las selvas.
El día de hoy te presentaremos la que se denomina como «la flor más grande del mundo», la cual puede llegar a medir un poco más de 1 metro de diámetro y cuenta con un par de peculiaridades que seguro te sorprenderán. Así que, sin más preámbulo, veamos todos los detalles.
Esta es la ‘planta cadáver’, la flor más grande y una de las más raras del mundo. Su nombre científico es Rafflesia tuan-mudae que, según se informa, se traduce del malasio como «la flor del joven príncipe».
Estas gigantes flores carnosas de color rojo pueden llegar a medir más de 1 metro de diámetro, las cuales se caracterizan por tener un gran agujero al centro del cual se desprenden 5 grandes pétalos y un olor potente a animales muertos en descomposición, razón por lo cual lleva el característico nombre común de ‘planta cadáver’.
Esta planta se encuentra en las profundidades de las selvas de Asía, es endémica de Borneo, especialmente de las regiones de Malasia e Indonesia. En estos sitios, Rafflesia tuan-mudae surge del suelo como si fuera un hongo y habita estas regiones como una auténtica planta parásito, es decir, se mantiene y desarrolla a expensas de los nutrientes que toma de otra planta, de la cual depende por completo.
Según se informa, la ‘planta cadáver’ o Pakma, como se conoce por los lugareños, crece a costa y sobre las plantas del género Tetrastigma, sobre todo de aquellas que crecen como enredadera a lo largo del suelo. La razón por la cual esta gigante flor es un parásito se debe a que no cuenta con hojas, tallo, raíces o cualquier tejido fotosintético.
De esta manera, para poder desarrollarse y sobrevivir depende en su totalidad de la planta huésped, de la cual obtiene agua y todos los nutrientes. Así que, si creías que todas las plantas se caracterizaban por producir su propio ‘alimento’ a través de la fotosíntesis, Rafflesia tuan-mudae te demuestra que en realidad esto no es necesario.
Entonces, esta ‘planta cadáver’ que emerge de las raíces o tallos inferiores de las plantas anfitriones, consiste simplemente en una flor con cinco pétalos que se unen a una estructura ovalada y aparentemente hueca en donde se encuentran pequeños filamentos y de donde emana un potente olor a carne podrida o en descomposición.
Esta última característica es un mecanismo de supervivencia bastante interesante, se conoce como «mimetismo químico» y tiene el objetivo de imitar el aroma de la materia orgánica en descomposición para atraer a moscas carroñeras en busca de comida, al hacerlo, estas actúan como polinizadores sin recibir nada a cambio.
Impresionante, ¿no? Sin duda alguna Rafflesia tuan-mudae es toda una maravilla de la naturaleza.
