3 trucos caseros para quitar las manchas de lejía en la ropa de color

Cómo restaurar la ropa dañada por una mancha de lejía. (Imagen: Julia Caban).

La lejía es un producto de limpieza eficaz para combatir gérmenes y otros microorganismos patógenos, pero por muy cuidadosos que seamos al momento de usarlo, alguna prenda termina manchada. Todos somos conscientes que es difícil remover una mancha de lejía, muchas veces ni hemos escuchado alguna forma de hacerlo por lo que podemos asumir que es imposible. He de decirte que no todo está perdido, aquí vamos a ver 3 trucos caseros que pueden ayudar a salvar tu ropa.

Advertencia: Cuando se trata de productos de limpieza potentes como la lejía, es importante tomar las precauciones de seguridad adecuadas. Además, si se combina con otros productos de limpieza (lo cual no es recomendable) puede liberar gases tóxicos para la salud. Asegúrese de proteger bien sus manos con guantes y la cara con protector facial. Dicho esto, vamos a ver lo que podamos hacer.

Antes de la aplicación de cualquiera de los trucos, lo primero que se debe hacer es neutralizar el blanqueador, ya que podría causar un agujero en la tela si se deja demasiado tiempo. Siga los siguientes pasos.

  1. Enjuaga la zona con agua fría para eliminar el exceso de lejía.
  2. Crea una pasta espesa mezclando un poco de bicarbonato de sodio y agua.
  3. Extiende esto sobre la mancha de manera uniforme.
  4. Deje secar y luego cepille suavemente; es posible que desee usar un cepillo de dientes viejo

Desafortunadamente en ocasiones las manchas de lejía son permanentes, debido a que una vez que haya entrado en contacto con la tela esta se habrá fijado, eliminando el color o el tinte de la tela. Por esta razón, después de eliminar el exceso de lejía y neutralizarla, nuestra tarea será restaurar el color. A continuación, vea los 3 trucos que te ayudarán a restaurar el color.

Primer truco: Alcohol transparente o claro
  1. Consiga un poco de alcohol claro (como el Vodka) y algodón.
  2. Aplica un buen trago de alcohole en una bola de algodón.
  3. Sujeta la zona dañada y frota la mancha, y la zona que la rodea, con el ovillo empapado en alcohol. Si lo frotas cuidadosamente, verás como el color original de la prenda se extiende a la zona blanqueada. Continúa este paso con paciencia hasta que el color se haya extendido por toda la zona.
  4. Enjuaga bien con agua fría.
  5. Finalmente lava la prenda y ponla a secar como de costumbre.
Segundo truco: jabón para platos
  1. En un recipiente con agua vierte un poco de jabón para platos y mezcle bien la solución con un agitador (o cuchara).
  2. Tome un paño delgado y sumérjalo en la solución.
  3. Frote suavemente el paño fino en el área afectada, comenzando desde el exterior hacia el centro. Continúa este paso con paciencia hasta que el color original se haya extendido por toda la zona.
  4. Siga el paso 4 y 5 del truco anterior.
Tercer truco: Alcohol isopropílico
  1. Consigue alcohol isopropílico (disponible en farmacias) y una bola de algodón.
  2. Aplica un poco trago de alcohol isopropílico en la bola de algodón.
  3. Frote suavemente con la bola de algodón desde el exterior de la mancha hacia el centro.
  4. Siga el paso 4 y 5 del truco anterior del primer truco.
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