Descubren en la Patagonia una nueva especie de un dinosaurio depredador de un tamaño inesperado

Elemgasem nubilus, la nueve especie de dinosaurio depredador. Créditos: Abel Germán Montes/CONICET.

Todos los sabemos muy bien, los dinosaurios son impresionantes criaturas que están extintas, sin embargo, gracias a los fósiles conservados que se pueden encontrar en distintas áreas geográficas, millones de años después de su desaparición, los paleontólogos son capaces de identificar nuevas especies de estos asombrosos animales y aumentar el acervo que hasta hoy en día conocemos.

Hace un mes te compartimos el descubrimiento de una nueva especie de un diminuto y rarísimo dinosaurio en Rio Negro, Argentina por investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) que lo nombraron como Jakapil kaniukuragen.

¡Una vez más lo hicieron!

Ahora, paleontólogos de esta misma institución acaban de descubrir otra especie de dinosaurio que anteriormente era desconocida para la ciencia a la cual denominaron Elemgasem nubilus. Publicaron su hallazgo en la revista Papers in Palaeontology y aquí te platicamos todos los detalles.

Elemgasem nubilus, una nueve especie de dinosaurio encontrado en Argentina

Los restos fósiles de esta nueva especie fueron encontrados específicamente cerca de la ciudad de Plaza Huincul de la provincia de Neuquén en la Formación Portezuelo, una formación geológica de importancia al norte de la Patagonia.

Rodolfo Coria desenterrando un nuevo dinosaurio en la provincia de Neuquén. Créditos: Gentileza del investigador/CONICET

Elemgasem nubilus pertenece a los abelisáuridos, una familia de terópodos que se caracterizan por ser dinosaurios carnívoros bípedos de tamaño medio-grande que predominaron en la fauna carnívora durante el Cretácico Superior, en el entonces supercontinente de Gondwana.

Según sus estimaciones, esta especie de dinosaurio habitó la región hace unos 90 millones de años, lo que lo convierte en el primer animal de la familia de los terópodos abelisáuridos identificado para el período Turoniano-Coniaciano, una etapa distinguida por el recambio en la fauna de tetrápodos de América del Sur, el cambio climático global y los eventos de extinción masiva registrados en todo el mundo en el reino marino, según describen los autores del estudio.

El particular nombre científico que lleva este nueva especie de dinosaurio se debe a dos cuestiones muy interesantes, «Elemgasem» hace referencia al dios tehuelche que lleva ese nombre. Los Tehuelches o Patagones son un pueblo indígena de la Patagonia.

Por su parte, «nubilus», que en latín significa “días nublados”, se anexo al nombre debido al tiempo atmosférico que se encontró en ese momento. «La niebla es poco común en el clima semiárido de la Patagonia, pero fue muy persistente durante los días en los que se descubrieron sus fósiles», explica Mattia Baiano, autor del estudio.

Según se describe en el reporte, el ejemplar encontrado de Elemgasem nubilus tenía una edad mínima de ocho años, era un individuo sexualmente maduro con longitud aproximada de cuatro metros desde la cabeza a la cola y una altura cercana a los dos metros, que al parecer era el tamaño promedio de estos dinosaurios.

Como la mayoría de los terópodos abelisáuridos, Elemgasem nubilus se caracteriza por tener extremidades posteriores robustas en comparación con extremidades anteriores diminutas, así es, como el terópodo más popular, el T. Rex.

Algo que llamó la atención en los investigadores es el tamaño pequeño que se encontró en esta especie comparado con el resto de las especies del grupo. «Ya conocíamos formas de abelisaurios en horizontes más antiguos (como el Cenomaniano) o más modernos (como el Campaniano), por lo que era predecible que los hubiera en tiempos intermedios», describe Rodolfo Coria. «Lo que no nos imaginábamos era encontrar un abelisaurio de tamaño comparativamente pequeño como Elemgasem, cuya talla es netamente inferior de la del resto de especies del grupo como Carnotaurus, Aucasaurus o Skorpiovenator», que rebasaban los dos metros de altura.

Por último, concluye Baiano que «la relevancia de nuestro trabajo reside, sobre todo, en el hecho de que Elemgasem nubilus es el primer dinosaurio de su familia en ser encontrado en la Formación Portezuelo, que abarca un lapso temporal de un millón y medio de años aproximadamente (en el intervalo Turoniano-Coniaciano) y por ende aumentamos la diversidad de los dinosaurios terópodos en este momento de la historia geológica».

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