El caso de una mujer que muestra el impactante resultado de no utilizar protector solar durante años

¿Qué tanto daño puede causar el sol en nuestra piel y en nuestra salud? Desde hace bastante tiempo se han reconocido los efectos negativos que puede provocar la luz solar sobre las células de nuestra piel, y las consecuencias son bastante serias, aunque aún existen muchas personas que se toman este tema a la ligera.

Para los que no crean que los protectores solares y el cuidado de nuestra piel hacen la diferencia, aquí una muestra inédita y más que ilustrativa del daño que provoca en nuestra piel la exposición al sol sin la protección adecuada.

La imagen que observarás a continuación fue tomada de un reporte publicado en la revista Journal of The European Academy of Dermatology and Venereology en el cual se muestra la cara y el cuello de una mujer de 92 años que, según se indica, utilizó crema hidratante con protección UV en la cara, pero no en el cuello.

¿La consecuencia? Una notable diferencia entre una piel bajo el cuidado adecuado de la luz solar, en comparación de aquella que ha recibido el impacto directo de los rayos ultravioleta del sol a lo largo del tiempo.

Mejilla y cuello de una mujer de 92 años que usó cremas humectantes con protección UV en la cara, pero no en el cuello durante más de 40 años. El examen clínico revela una notable diferencia en el daño solar entre la mejilla y el cuello.

La evidencia científica ha demostrado que el cuidado de nuestra piel de la exposición de los rayos ultravioleta del sol no solo es una cuestión de estética, sino de salud.

Hoy en día se reconoce perfectamente que la exposición directa al sol, con el tiempo, puede generar dos tipos de daño, según describe la Skin Cancer Foundation, los rayos ultravioleta de esta fuente son capaces de penetrar en nuestras células e inducir un efecto de envejecimiento prematuro, conocido como fotoenvejecimiento.

Razón por la cual, podemos observar que las áreas de nuestro cuerpo que tiene mayor exposición al sol y ningún tipo de protección (cara, cuello, brazos y manos) se ven más envejecidas que otros sitios. Por otra parte, el daño celular de la rayos UV del sol puede inducir el desarrollo de cáncer de piel.

A su vez, «el envejecimiento es un inductor discreto y potente de cánceres de piel», esto se debe a que «existe superposición sustancial entre las características del cáncer y las características del envejecimiento; por lo tanto, abordar los cambios biológicos del envejecimiento también abordará los requisitos previos de la carcinogénesis», describe el autor del estudio.

De esta manera, resulta realmente importante el cuidado de nuestra piel de los daños producidos por el sol, hay distintas formas de prevención, todas incluyen el uso de un protector solar. Implementar estas estrategias de manera adecuada podría contribuir a prevenir el envejecimiento, o inducir un envejecimiento más saludable, a la vez que nos protegemos del cáncer de piel.

Para saber cuáles son todas las recomendaciones para prevenirlo te puede interesar leer: ¿Cómo prevenir el cáncer de piel?

El reporte de la imagen se encuentra en: Journal of The European Academy of Dermatology and Venereology

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