Este es blob, la excepcional criatura que nos obliga a cuestionarnos si somos la especie más inteligente

¿Alguna vez te has cuestionado cuál es el animal más inteligente del planeta? Ciertamente es que cada especie ha tenido excelentes adaptaciones a lo largo de su estancia en la Tierra que ha permitido la exitosa perpetuación de sus descendientes.

Variadas formas de vida han logrado, mediante un proceso evolutivo, adaptarse, aunque no todos los organismos lo han logrado.

Uno de los grupos de organismos más variados y con adaptabilidades evolutivas, definitivamente son los hongos, además de contar con una amplia distribución, encontrándolos en todo el mundo y en todo tipo de climas.

El caso de este peculiar organismo ha dejado sorprendidos a los científicos, quienes intentan investigar a prisa, cualquier dato que pueda ser proporcionado por Physarum polycephalum.

Lo primero que tienes que saber es que es un moho mucilaginoso, también conocido cómo moho de fango, moho del limo, moho acuático, moho deslizante, entre otros.

El moho de limo no proviene, evolutivamente hablando, del reino fungi (grupo de organismos eucariotas, también conocidos como hongos), esté tiene un origen protista; que en términos generales se podría decir que no es considerado, animal, planta ni hongo.

Entre otros nombres que destacan es moho de muchas cabezas o blob, en honor a un filme de los años 50´s; tiene una apariencia amarilla y esponjosa, no cuenta con boca, extremidades locomotoras como patas y no tiene cerebro, pero es capaz de alimentarse, extenderse, crecer y desplazarse lentamente.

Este moho no requiere de algún aparato óptico especializado para poder observarlo y está conformado por muchos núcleos en una célula, (plasmodium); única que le basta para “tejer” redes con las que el moho puede explorar a su alrededor. La expansión de dicha red da la apariencia de ser unos fibrosos tentáculos, llegando a tener una longitud de hasta 1 metro.

Definitivamente tener un alcance de esa distancia es asombroso, pero este singular moho de limo también tiene la capacidad de contraer su red, una de las peculiaridades que colocó en la mira de los investigadores.

Es objeto de estudio por que es capaz de resolver problemas complejos, encontrar rutas más cercanas a dónde exista alguna fuente de alimento, todo esto, careciendo de neuronas; lo que ha hecho que los científicos cuestionen si es el ser vivo más inteligente de nuestro planeta.

Su estudio es óptimo al ser un organismo fácil de cultivar y tener un crecimiento rápido, además de una excelente adaptabilidad ante nuevas situaciones y toma de decisiones.

Se que, como muchos, te has de estar preguntando, ¿cómo es posible que realice todo esto sin un cerebro?
Se cree que es posible gracias a su sensibilidad al gradiente químico, aprovechando esto para crecer hacia señales químicas.

La forma de expansión que utiliza es para la obtención de comida y una vez que alguna de estas extensiones encuentra alimento, Physarum polycephalum, contrae el resto de proyecciones.

El moho mucilaginoso ha sido utilizado en la NASA, para mapear a la materia oscura y saber cómo es que logra mantener unido al universo.

Se dieron cuenta que las redes filamentosas que construye Physarum polycephalum, en busca de alimento es muy similar a la que se genera por la gravedad para unir galaxias, por lo que decidieron utilizar el moho de limo para poder construir el mapa de los filamentos de universo.

Como parte de la investigación, los científicos «Diseñaron un algoritmo informático, inspirado en el comportamiento del moho mucilaginoso, y lo probaron frente a una simulación informática del crecimiento de los filamentos de materia oscura en el universo. Luego, los investigadores aplicaron el algoritmo del moho de limo a los datos que contenían las ubicaciones de 37,000 galaxias mapeadas por el Sloan Digital Sky Survey a distancias correspondientes a 300 millones de años luz. El algoritmo produjo un mapa tridimensional de la estructura de la red cósmica subyacente.»

El algoritmo produjo un mapa tridimensional de la intrincada red de filamentos de la red cósmica subyacente, la estructura púrpura de la imagen. Los tres conjuntos de cuadros insertados muestran algunas de esas galaxias individuales que fueron «alimentadas» al moho mucilaginoso y la estructura filamentosa que los conecta. Las galaxias están representadas por los puntos amarillos en tres de las imágenes insertadas. Junto a cada instantánea de galaxia hay una imagen de las galaxias con los hilos de conexión de la red cósmica (púrpura) superpuestos. Créditos: NASA, ESA y J. Burchett y O. Elek (UC Santa Cruz)

«Es realmente fascinante que una de las formas de vida más simples realmente permita conocer las estructuras de mayor escala del universo», dijo el investigador principal Joseph Burchett de la Universidad de California (UC), Santa Cruz. «Al usar la simulación de moho de limo para encontrar la ubicación de los filamentos de la red cósmica, incluidos los que están lejos de las galaxias, podríamos usar los datos de archivo del telescopio espacial Hubble para detectar y determinar la densidad del gas frío en las afueras de esos. filamentos invisibles. Los científicos han detectado firmas de este gas durante varias décadas, y hemos probado la expectativa teórica de que este gas comprende la red cósmica.»

Por lo que no dudemos que  Physarum polycephalum, seguirá siendo utilizado para mapear el universo.

El artículo fue publicado en la prestigiada revista científica The Astrophysical Journal Letters.

 

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