¿Cuál es el origen de la frase «lágrimas de cocodrilo»?

¿De dónde proviene la frase «lágrimas de cocodrilo»?

Hoy en día es común escuchar la frase «lágrimas de cocodrilo» para referirse a alguien finge tristeza, de lágrimas falsas. ¿Realmente las lágrimas son falsas?, pues aquí hay cuestiones por explorar aún y el origen de la frase se remonta a muchos siglos atrás.

¿De dónde proviene la frase «lágrimas de cocodrilo»?

La frase proviene de la creencia de que los cocodrilos emiten falsos sonidos de angustia para atraer a los animales que matan y comen. En la actualidad la frase se ha popularizado con el significado de «una falsa expresión de tristeza o arrepentimiento por algo» o mostrar un remordimiento falso, por ejemplo:

  • El jefe derramó lágrimas de cocodrilo por los trabajadores despedidos.
  • El llanto de tu suegra son lágrimas de cocodrilo.

De acuerdo con un artículo publicado en History Extra, el origen de esta frase puede provenir desde los antiguos egipcios. «Para la gente que vivía y trabajaba cerca del río Nilo, la amenaza de un ataque de estos animales era constante. Tal era el respeto por los cocodrilos que el animal estaba representado en uno de los antiguos dioses egipcios: Sobek. Fue en esta cultura donde nació la frase».

Las lágrimas de los cocodrilos en realidad no son falsas, aunque no se sabe las causas exactas, se considera que cuando pasan suficiente tiempo fuera del agua, sus ojos se secan y lloran para mantenerlos lubricados. Pero esto no se sabía siglos atrás, sino que tenían la creencia de que los cocodrilos derraman estas lágrimas cuando atacan y se comen a sus víctimas, ya sea como una trampa para atraer a su presa o por la emoción de su acto violento.

Aunque los cocodrilos no lloran de emoción, tienen glándulas lagrimales y producen lágrimas para lubricar los ojos como lo hacen los humanos. Lloran cuando están en tierra así estén o no comiendo y, bueno, sin importar la experiencia de estos, es seguro que no lloran por un falso remordimiento. Sin embargo, la creencia perdura y se ha popularizado gracias a pasajes de libros y otros textos.

The Phrase Finder menciona que hay referencias en francés que remontan la creencia a 1230, aunque no he podido confirmarlas.

El mito apareció impreso en The Voyage and Travail of Sir John Maundeville, hacia 1400:

«En ese contre … ben gret plentee de Cokadrilles … Theise Serpentes slen men, and thei eten hem wepynge». (En ese país – hay muchos cocodrilos – Estas serpientes matan a los hombres, y luego, llorando, se los comen)

Las primeras citas se refieren directamente al mito de los cocodrilos que lloran. No es hasta el siglo XVI cuando encontramos el término «lágrimas de cocodrilo» en el sentido figurado actual, es decir, en el que no hay cocodrilos. The Phrase Finder afirma que Edmund Grindal, arzobispo de York y de Canterbury, fue el primero en utilizar la frase con la implicación de insinceridad, en 1563, (reeditado en la Vida de Grindal de Strype, 1711):

«Empiezo a temer, no sea que su humildad… sea una humildad falsa, y sus lágrimas de cocodrilo».

Como mencionamos anteriormente, la realidad es que las glándulas de los cocodrilos producen un líquido proteico que se segrega detrás de la membrana nictitante. Este líquido ayuda a limpiar el ojo, a lubricar el paso de la membrana nictitante por la superficie ocular y, probablemente, a reducir la proliferación de bacterias, explica Crocodilian Biology Database.

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