Es un hecho, la contaminación acústica daña a los animales: Así puedes ayudar a tu mascota

Las personas que comparten su vida con un animal doméstico, especialmente con perros, saben muy bien de lo que hablamos; basta con recordar la reacción de sus mascotas en los días con tormentas eléctricas o aquellos llenos de fuegos artificiales por alguna festividad para reconocer el daño que puede causar.

Y de hecho no tendría que extrañarnos, ya que desde la década de 1960 se identificó el impacto que tiene en la salud de las personas la contaminación acústica proveniente de la actividad humana, como el ruido del tráfico, de la construcción, de los conciertos, aviones, barcos, etc.

Se sabe muy bien que los efectos negativos en los humanos van desde la pérdida auditiva inducida por el ruido hasta la presión arterial alta, enfermedades cardíacas, trastornos del sueño, estrés, ansiedad, problemas de memoria, aprendizaje y atención, entre otros.

Pese al conocimiento de esto, hasta cierto punto hemos normalizado esta situación y nos hemos adaptado a vivir de esta manera, aunque esto no implica que se mitiguen los daños, digamos que somos conscientes del precio que estamos pagando.

Por otro lado, aunque con investigación un poco más limitada, se reconoce que la contaminación auditiva también tiene un impacto importante sobre los animales, tanto los de vida silvestre como aquellos en cautiverio y los domesticados que nos acompañan día con día.

Como te imaginarás, no se suele tomar en cuenta estos efectos negativos a la hora de poner en marcha alguna actividad humana especialmente ruidosa, lo cual debería ser necesario, pues, como describe ScienceAlert, «los animales no tienen voz en los proyectos de construcción o conciertos de música, pero pueden sufrir las consecuencias».

El alcance de esto es bastante grande, solo por mencionar algunos ejemplos, se sabe que los ruidos del barco y del humano en el océano afectan la ecolocalización de las ballenas y delfines, la contaminación auditiva también puede dañar permanentemente la audición, causar estrés crónico, problemas de fertilidad, así como afectar las rutas de migración de los animales silvestres.

En cuanto a los animales domésticos, se ha demostrado que el ruido es capaz de causar miedo, problemas cognitivos, estrés a largo plazo e incluso dolor. El conocimiento empírico de muchos cuidadores de mascotas seguro respaldan esto, además, incluso los efectos negativos a largo plazo podrían ser mayores, pero aún no los conocemos.

¿Qué puedo hacer por mi mascota?

Aunque es cierto que algunos animales domésticos ya están adaptados a lidiar con cierto tipo de contaminación acústica, como aquellos que viven en los lugares productores de fuegos artificiales, para muchos otros el ruido de la pirotecnia y de las tormentas eléctricas son un verdadero estrés. Para ayudar a tus amigos a lidiar con ello puedes seguir los siguientes consejos:

  • Si ya sabes que los ruidos son especialmente estresantes para tu mascota, elige dejarlo en casa si asistirás a un evento especialmente ruidoso, su comportamiento puede ser inesperado e incluso podría huir.
  • Crea un lugar seguro para escapar del ruido. Pues crear esto con ayuda de cajas con almohadas o mantas u otros materiales que ayuden a absorber los sonidos. Si está dentro de tus posibilidades, incluso puedes adquirir una casa que ya tiene estas cualidades.
  • Chalecos lastrados. Ya sea comercial o alguno que usted mismo realice, estos instrumentos aplican una presión suave en el cuerpo de los animales para ayudarlo a reducir el estrés.
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