Conoce a este imponente caracol con armadura de hierro que habita las profundidades del océano

Chrysomallon squamiferum, el caracol de patas escamosas con armadura de hierro.

Una vez más la impresionante biodiversidad de nuestro planeta ha superado nuestra imaginación, aunque creemos conocer gran parte de los sistema biológicos que habitan la Tierra junto con nosotros, la realidad es que la biología nunca deja de sorprendernos y siempre habrá un par de organismos dispuestos a impresionarnos con peculiares e inimaginables características.

Ayer te compartimos un increíble mecanismo que le permite a algunas especies de tortugas respirar por el ano (mejor dicho, cloaca) cuando se ven obligadas a hibernar por el invierno, y hoy toca el turno de una criatura marina dotada de una inigualable ornamentación de hierro… ¡Así como lo leíste!

¿Podías imaginar que esto fuera posible?

Te presentamos a Chrysomallon squamiferum, se trata de un caracol marino, que se nombra comúnmente como gasterópodo de patas escamosas, caracol de patas escamosas, pangolín marino o caracol volcánico. Esta especie, como ya lo habrás observado en el titular e imagen de encabezado de esta nota, resulta icónica debido a que es el único animal conocido que utiliza el hierro para construir su concha y parte de su cuerpo.

Este organismo habita exclusivamente en respiraderos hidrotermales (como géiseres submarinos) de las profundidades (de entre 2,400 a 2,900 metros) del Océano Índico, y desde su descubrimiento en el año 2001 se destacó por la peculiar y robusta ornamentación que hasta el momento llama mucho la atención.

Se describe en National Geographic que «su caparazón está compuesto por tres capas, cada una con diferentes propiedades y hechas de diferentes minerales. Juntos, forman una estructura que es completamente diferente a cualquier armadura conocida, ya sea natural o hecha por el hombre».

La capa exterior, visible y sin duda alguna la más llamativa y resistente, está cubierta por pirita (FeS2) y greigita (Fe3S4), minerales compuestos por sulfuros de hierro. Pero esta impresionante escudo protector no termina aquí, sino que también se observó que el tejido blando del animal que se conoce como pie, puede estar envuelto en estas estructuras metálicas (como se observa en las fotos).

Chrysomallon squamiferum, el caracol de patas escamosas con armadura de hierro.

Esto les permite contar con una protección muy resistente, sumamente necesaria para el hostil hábitat en el que se encuentran, de esta manera, se específica que este escudo está adaptado para proteger al animal del calor abrasador, evitar que sus preciosos minerales se disuelvan en el agua ácida y resistir los ataques de garras aplastantes de los cangrejos depredadores, lo que sin duda alguna lo convierte en el poseedor de una armadura excepcional.

La construcción de esta protección tiene una explicación bastante lógica y es que las fuentes hidrotermales activas, que es en donde habitan, están llenas de sulfuros de hierro, componentes que aprovechan para crear su protección.

Finalmente, aquí tenemos un excelente ejemplo de las inmejorables características de las que están dotados cada uno de los sistemas biológicos, sin las cuales, sin duda alguna no habrían podido sobrevivir, en este caso, sin la composición del caparazón y la cubierta del pie del caracol, este quedaría totalmente vulnerable a la acidez del agua y el calor intenso.

Desafortunadamente la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza declaró en el 2018 que esta especie se encuentra en peligro de extinción, específicamente clasificándola como “En peligro”, lo que significa que existe una reducción de su población de un 50-70%, siendo su principal amenaza la exploración y extracción de recursos minerales de sulfuro polimetálico, que se forman en las fuentes hidrotermales activas.

Comparte ciencia, comparte conocimiento.