James Webb muestra una impresionante mirada de un agujero negro supermasivo como nunca antes

Este mes ha sido todo un hito para la astronomía, James Webb, el telescopio espacial más potente y sofisticado que los humanos han construido, no ha dejado de sorprendernos desde que la NASA compartió con el mundo las primeras imágenes científicas tomadas por este instrumento.
Como bien sabemos, fue un repertorio de cinco insólitas capturas, dentro de las cuales se incluía «la imagen más profunda y nítida del universo que jamás se haya tomado», que fue la primera muestra de que este poderoso instrumento está totalmente listo para la ciencia.
Pero esto solo marcó el inicio de una gran odisea que le espera a James Webb, ya que continuará trabajando para mostrarnos detalles del universo como nunca antes se habían visto. En este sentido, tras una vista profunda de un agujero negro supermasivo, este potente telescopio espacial logró revelar la composición del gas alrededor de este cuerpo astronómico.
Se trata específicamente de un análisis detallado realizado en el quinteto de Stephan, la agrupación de cinco galaxias que fue uno de los primeros objetivos capturados por James Webb. Como se ha descrito con anterioridad, en realidad en este quinteto solo cuatro de las galaxias participan en una danza cósmica, en donde la gravedad las atrae entre sí.
La galaxia superior del grupo, NGC 7319, fue de especial interés para los científicos, ya que alberga un agujero negro supermasivo de 24 millones de veces la masa del Sol. Este núcleo galáctico se mantiene activo atrayendo material y emitiendo radiación equivalente a 40 mil millones de soles.
De este modo, se estudió este colosal cuerpo astronómico a gran detalle con el espectrómetro de resolución media (MRS) que forma parte del instrumento de infrarrojo medio (MIRI) del James Webb.
El equipo de la Agencia Espacial Europea explica en un comunicado que «el espectrómetro cuenta con unidades de campo integral (IFU), una combinación de una cámara y un espectrógrafo. Esto proporciona al equipo de Webb un «cubo de datos» o una colección de imágenes de las características espectrales del núcleo galáctico».
Algo muy parecido a “rebanar y trocear” la información en muchas imágenes para estudiarlas de forma minuciosa, esto concede un acercamiento único del universo, y permitió al James Webb observar el gas circundante de este agujero negro supermasivo como nunca antes y, además, determinar su composición.
En la siguiente imagen podemos observar el espectro de infrarrojo medio del gas alrededor del agujero negro supermasivo, el acercamiento a la galaxia NGC 7319 muestra su centro activo, y los posteriores acercamientos (círculos), muestra el gas justo alrededor del agujero negro (circulo grande) y el viento que sale de este objeto cuando se alimenta (circulo pequeño).

De este modo, nos específica el comunicado de la ESA que, en las inmediaciones del gas alrededor del agujero negro, los análisis mostraron que en este objeto supermasivo se encuentra una reserva de gas frío y denso constituido de silicato, similar a la arena de la playa, pero con granos mucho más pequeños, y grandes cantidades de hidrógeno molecular.
Por su parte, en el viento se encontró una salida de gases ionizados calientes cuya composición incluía el hierro, argón, neón, azufre y oxígeno, como lo indican los picos en longitudes de onda determinadas.
Esto es una muestra de cómo este potente telescopio espacial nos adentrará más que nunca al universo, permitiendo un estudio único y con un nivel de detalle inigualable.
