Naturaleza

Dos depredadores han estado cazando y ahuyentados a los temibles tiburones blancos

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La autora principal, Alison Towner, con el cadáver de un gran tiburón blanco, varado en la costa después del ataque de una orca. (©Marine Dynamics/ Dyer Island Conservation Trust. Imagen de Hennie Otto).

Podemos estar en desacuerdo en muchas cosas, pero de que la naturaleza es sorprendente es sin lugar a duda algo indiscutible. Si cree que no, vea lo siguiente: durante 5 años un par de orcas (Orcinus orca) ha masacrado al menos ocho temibles tiburones blancos (Carcharodon carcharias) cerca de la costa de Gansbaai, desgarrando y saboreando sus hígados en toda la mayoría de los casos. Según los informes, algunos de los tiburones, que los científicos encuentran periódicamente muertos y destrozados en las playas cercanas, les faltaba incluso el corazón.

Los autores de un nuevo artículo, donde hablan de los hallazgos, mencionan que los avistamientos de tiburones blancos han disminuido notablemente en la zona desde que el par de orcas iniciaran con su cacería hace 5 años. Los investigadores usaron una combinación de avistamientos a largo plazo y datos de marcado, llegando a la conclusión de que de tiburones han estado evitando regiones de la costa de Gansbaai cuando las orcas están cerca.

Parece que las orcas ahuyentan a los tiburones de tal manera que estos incluso desaparecían durante semanas o meses, abandonando un territorio que, históricamente, ha sido dominado por los grandes blancos. En otras palabras, este par de orcas ahuyentan a los tiburones de su propio hábitat.

«Documentamos la emigración del tiburón blanco Carcharodon carcharias en respuesta a la presencia de una pareja de orcas, Orcinus orca, en un gran sitio de agregación de tiburones blancos en Sudáfrica. Entre febrero y junio de 2017, cinco cadáveres de tiburones blancos fueron arrojados a las playas de Gansbaai, provincia del Cabo Occidental, a cuatro de los cuales se les extrajo el hígado», escriben los investigadores.

En total se registró ocho cadáveres de tiburones blancos la mayoría sin hígado y algunos sin corazón. Es probable que este par de orcas sea responsable de muchas otras muertes de tiburones blancos, solo que los cuerpos se pierden en el fondo del océano.

«Lo que parece que estamos presenciando es una estrategia de evasión a gran escala, que refleja lo que vemos que utilizan los perros salvajes en el Serengeti, en Tanzania, en respuesta al aumento de la presencia de leones», dijo en un comunicado la autora principal del estudio, Alison Towner, bióloga principal que estudia los tiburones blancos en el Dyer Island Conservation Trust de Sudáfrica. «Cuanto más frecuentan las orcas estos lugares, más tiempo se alejan los tiburones blancos».

Al principio, antes de que las orcas asechen, los avistamientos de tiburones en la zona eran de entre tres y ocho por día. Luego de que empezó la masacre, varios meses después, ese número se redujo a cero. Según los investigadores, los resultados sugieren que los tiburones blancos responden rápidamente al riesgo de un nuevo depredador, y que su ausencia desencadenó la aparición de otro depredador, la ballena de bronce Carcharhinus brachyuru.

«Este cambio en el comportamiento de ambos depredadores superiores podría», dice Alison, «estar relacionado con una disminución de las poblaciones de presas, incluidos los peces y los tiburones, lo que provocaría cambios en su patrón de distribución».

El estudio se ha publicado recientemente en African Journal of Marine Science.


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