Un antiguo asesino se está volviendo rápidamente resistente a los antibióticos, advierten los científicos

Parece que cada vez estamos más desprotegidos frente a esta amenaza que se creía que estaba bajo control, al menos en las zonas del mundo con mejores condiciones de vida, tras la aparición y el uso extendido de los antibióticos, sin embargo, la resistencia y generación de superbacterias está siendo un hecho cada vez más real y nos está poniendo en riesgo.
Un grupo de científicos se dio a la tarea de estudiar las cepas de Salmonella enterica serovar Typhi (S. Typhi), bacteria que causa la fiebre tifoidea, y determinaron que está desarrollando un gran resistencia a los antibióticos que se usan actualmente para combatir de manera efectiva la infección. Si esta situación continua esta línea, podría dejarnos sin una herramienta para contrarrestar la enfermedad. El estudio se publicó recientemente en la revista THE LANCET Microbe.
La fiebre tifoidea es reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una enfermedad infecciosa potencialmente mortal que suele transmitirse por agua o alimentos contaminados; una vez ingerida, S. typhi se multiplica y pasa al torrente sanguíneo. Actualmente la enfermedad se concentra en zonas en desarrollo de África, las Américas, Asia Sudoriental y el Pacífico Occidental.
Cada año enferman de fiebre tifoidea entre 11 y 20 millones de personas, de las que mueren entre 128,000 y 161,000, reportado que las mayores tasas de incidencia ocurren en el sur de Asia. Además de esto, con el lapso del tiempo, la eficacia de los antibióticos se ha visto afecta por la aparición de cepas resistentes, lo que nos deja en una situación muy preocupante, ya que estamos frente a una amenaza de todos los antimicrobianos orales para el tratamiento de la fiebre tifoidea.
Para evaluar esta situación, los investigadores secuenciaron los genomas de 3489 cepas aisladas durante un periodo de seis años de cuatro países que representan la mayor carga en el sur de Asia (Bangladesh, India, Nepal y Pakistán) y se analizaron frente a una gran colección de 4000 genomas ya descritos para determinar la aparición y propagación geográfica de S. Typhi resistente a los antimicrobianos.
Con ello se determinó que las cepas extremadamente resistentes de S. Typhi (XDR Typhi) se han expandido en ciertas zonas al sur de Asia y reemplazado rápidamente a las cepas con menor capacidad de resistencia. Según nos indican los autores del estudio, XDR Typhi es resistente a los antibióticos de primera línea, como ampicilina y cloranfenicol, así como a fármacos más nuevos como fluoroquinolonas y las cefalosporinas de tercera generación.
Lo que conduce a solo tener una herramienta para combatir la infección, la azitromicina, antibiótico frente al cual no se ha visto resistencia de XDR Typhi. Sin embargo, la preocupación de que esto suceda es grande, ya que se ha encontrado que otras cepas han generado resistencia a este antibiótico, lo que podría amenazar cualquier alternativa terapéutica.
Por otra parte, si bien es cierto que la mayoría de los casos de XDR Typhi se encuentran concentrados solo en estas zonas, también se ha visto una moderada propagación internacional, lo cual podría ser otro motivo de preocupación.
Finalmente, tal como nos indica Jason Andrews, autor el estudio, «la velocidad a la que han surgido y se han propagado cepas altamente resistentes de S. Typhi en los últimos años es motivo de verdadera preocupación y destaca la necesidad de ampliar urgentemente las medidas de prevención, especialmente en los países con mayor riesgo».
Para más detalles del estudio puedes consultar: THE LANCET Microbe.
