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Tu taza de té tiene trazas de hasta 400 especies de insectos distintas. Y hay un buen motivo

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¿Eres amante del té o un consumidor muy habitual? Si la respuesta es afirmativa esto es algo que probablemente no sabías, pero que te interesara conocer. Un grupo de investigadores encontró que cada bolsa de té tiene una asombrosa cantidad de rastros de distintos artrópodos, incluyendo a insectos y arácnidos: cucarachas, ácaros, arañas, moscas, mariposas, mantis y mucho más.

Según su estudio realizado y publicado recientemente en la revista Biology Letters, descubrieron un poco más de 1200 especies diferentes de artrópodos en muestras de hierbas secas y té producidos comercialmente. Para lograr este hallazgos los investigadores realizaron análisis genéticos para detectar el ADN contenido en estos productos y luego diferenciar a qué organismos correspondían.

Menciona el autor principal del estudio, el genetista ecológico, Henrik Krehenwinkel, a The Scientist que: «Lo que realmente me sorprendió fue la gran diversidad que detectamos. Tomamos una bolsita de té y creo que fue de 100 o 150 miligramos de material vegetal seco. Y encontramos en una sola bolsita de té verde hasta 400 especies de insectos.  Eso realmente me sorprendió».

Pero, tranquilo, no hay nada de que alarmarse, esto es algo normal y, de hecho, este hallazgo es una muy buena noticia, ya que este puede ser el punto de partida para nueva investigación. A continuación, te contamos por qué.

¿Por qué hay rastros de insectos y arácnidos en las bolsitas de té?

Pues bien, existen diferentes tipos de tés que se obtienen mediante el procesamiento de las hojas a material vegetal seco. De esta manera, durante el crecimiento de las plantas que están destinadas a convertirse en este producto, los cultivos están en contacto de manera natural con un gran número de artrópodos.

Esta interacción puede consistir en simplemente haberse posado sobre las plantas, masticado de ellas o realizar su excreción. En cualquiera de los casos, estas pequeños organismos dejan una muestra de saliva, desechos o incluso células de su cuerpo, estos rastros pueden contener cantidades detectables de ADN que es único de cada especie.

De esta manera, el material vegetal en contacto con estos seres vivos se convierte en una fuente prometedora para detectarlos. Aunque se esperaría que esto fuera cierto para las plantas que no han sido procesadas para convertirse en tés, esta investigación ha demostrado que incluso las hierbas secas son un excelente material para detectar este tipo de organismos.

Tal parece que, a pesar de cómo se procesan las plantas para convertirse en material vegetal seco, incluyendo la trituración, el ADN correspondiente al rastro de los artrópodos se conserva y se mezcla con el producto final, lo que no representa ningún tipo de daño para nosotros tras su consumo, al contrario, ahora puede concebirse como una potencial muestra para la investigación.

¿Cómo contribuye este hallazgo a la investigación?

Esto puede ser muy importante en el estudio de la ecología. Debido a que el ADN de artrópodos en planta secas muestra una estabilidad temporal muy alta, entonces utilizar esto como muestra puede ser una excelente y novedosa herramienta para realizar el monitoreo y estudio de las distintas comunidades de artrópodos, conocer su diversidad e interacciones.

Asimismo, indican los autores del estudio que «La simplicidad de nuestro enfoque y la capacidad de detectar comunidades de artrópodos muy diversas de todo el mundo en bolsitas de té también destaca su utilidad para fines de divulgación y concienciación sobre la biodiversidad».


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