Los astrónomos estiman que el agujero negro más cercano está a solo 80 años luz

Simulacación de un agujero negro. (Crédito: NASA)

Los agujeros negros han recibido mucha atención científica desde hace décadas, se ha teorizado incluso la cantidad total de estos. Sin embargo, la evidencia observacional es muy escasa. Solo tenemos dos imágenes, las cuáles son de agujeros negros supermasivos, que se encuentran en el corazón de las galaxias.

Pero los agujeros negros supermasivos son solo una parte mínima. Muchas de las estrellas que mueren acaban convirtiéndose en un objeto fantasmal extremadamente denso que vienen a ser otra categoría de agujeros negros. Esto quiere decir que hay cientos de millones de agujeros negros de una masa menor que vagan libremente entre las estrellas.

Solo la Vía Láctea tiene alrededor de 200 mil millones de estrellas, las cuales continuamente se van renovando, las que son al menos 20 veces más masivas que nuestro Sol dejan un agujero negro deambulante. Aproximadamente una de cada 1.000 estrellas tiene tanta masa que al final de su vida colapsa y se convierte en un agujero negro. Con esto los científicos calculan que puede haber entre 100 y 200 millones de agujeros negros vagan en nuestra galaxia, pero nunca habían identificado de forma concluyente un agujero negro aislado

Recientemente 2 equipos que usan los datos del telescopio espacial Hubble (NASA, ESA) han descubierto por primera vez un agujero negro solitario que flota libremente en el espacio interestelar. Con ello no solo se confirma la existencia de este tipo de monstruos en la galaxia, sino que también permite hacer otras estimaciones sobre la forma en que estos están distribuidos.

El agujero negro recientemente identificado se encuentra a unos 5.000 años luz de distancia, unas 5 veces más cerca de lo que está el agujero negro supermasivo de la Vía Láctea. Además, esto permite estimar que «el agujero negro errante más cercano a la Tierra podría estar a no más de 80 años luz«, dijo la NASA en el comunicado sobre el reciente hallazgo.

Si pasamos los 80 años luz a kilómetros es mucho, ya que la luz en un año recorre casi 9 billones y medio de kilómetros. Aun así, en términos astronómicos está a penas a la vuelta del sistema solar. En otras palabras, tenemos un agujero negro como vecino.

Para tener una referencia de estas distancias: Próxima Centauri, la estrella más cercana a nuestro sistema solar se encuentra a cuatro años luz. Por su parte, el centro de la Vía Láctea, donde se encuentra el agujero negro supermasivo Sagitario A*, está situado a 25.000 años luz.

De las 5.000 estrellas visibles a simple vista en los cielos más claros, solo unas 500 están a menos de 80 años luz de la Tierra. Por lo tanto, un agujero negro a esta distancia estaría más cerca que el 90% de las estrellas sobre nuestras cabezas, explica American Journal.

¿Esto representa algún peligro para los humanos? Los 80 años luz que nos separa del agujero negro es una distancia lo suficientemente segura como para ser «tragados» por este. Además, hay que mencionar que los agujeros negros no son como aspiradoras como mucha gente piensa. Si al Sol lo cambiaríamos por un agujero negro de la misma masa, no tendría por qué pasar nada malo, excepto que ya no habrá luz que nos ilumine. Claro está, no pasa nada siempre y cuando sigamos manteniendo la velocidad orbital como para no ser atraídos.

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