Científicos demuestran que los perros son capaces de detectar la COVID-19 incluso mejor que las pruebas de PCR

Una alternativa amigable para la detección de COVID-19. Los perros son reconocidos ampliamente por su agudo sentido del olfato del cual el hombre se ha beneficiado para entrenar a nuestros amigos que son capaces de detectar explosivos y estupefacientes al olfatear las maletas en los aeropuertos.

Ahora un nuevo estudio publicado en los primeros días de este mes en la revista PLOS one ha demostrado que estas increíbles capacidades olfativas de los perros también pueden utilizarse para detectar infecciones de COVID-19, de una manera mucho menos invasiva, más rápida e incluso con mayor sensibilidad que las pruebas de PCR en el caso de pacientes asintomáticos.

Para la demostración de estos hallazgos, los investigadores se propusieron evaluar la precisión diagnóstica del olfato de caninos entrenados en comparación con la RT-PCR para detectar COVID-19, esta última considerada el estándar de oro que hace referencia a la prueba que ha demostrado mayor sensibilidad y especificidad para el diagnóstico y, por tanto, es considerado el criterio de mayor veracidad.

De esta manera, se incluyeron en el estudio a 335 adultos de los cuales 143 presentaban síntomas mientras que 192 eran asintomáticos. Para la prueba de PCR se recolectaron muestras de saliva y nasofaríngea, la primera fue obtenida por cada participante y la segunda mediante hisopado nasal que posteriormente se sometieron a la técnica de PCR. Por su parte, para el diagnóstico mediante olfateo canino se recolectó sudor con la ayuda de la colocación de compresas quirúrgicas estériles debajo de las axilas de cada participante durante 2 minutos.

En cuanto a los caninos utilizados en este estudio, se reportó que pertenecen a los cuerpos de bomberos franceses los cuales fueron entrenados mediante un protocolo que se basa en «alineaciones de conos (en donde se pone la muestra de sudor) de olfato positivo y negativo basados ​​en refuerzo positivo (el perro recibe un juguete por cada marca correcta) y validados de manera similar para sus sensibilidades y especificidades individuales», según describe el propio estudio.

Los resultados arrojados por la prueba de PCR detectaron que 109 de los 335 participantes fueron positivos para COVID-19, de estos, 78 correspondían al grupo que presentó síntomas, mientras que 31 eran asintomáticos, al comparar estos datos con el olfateo canino como diagnóstico se determinó que «La sensibilidad general de la detección canina fue del 97 % e incluso alcanzó el 100 % en individuos asintomáticos. La especificidad fue del 91%, alcanzando el 94% para individuos asintomáticos».

La sensibilidad se refiere a la tasa de verdaderos positivos, es decir, mientras mayor sea este parámetro, mayor cantidad de personas enfermas serán diagnosticadas con éxito. De esta manera, la estimación obtenida mediante el diagnóstico canino demuestra la confiabilidad que se puede obtener con esta prueba para detectar COVID-19.

Además, otros factores muy destacables en el uso de este método diagnóstico es que no resulta invasivo como el hisopado nasal y que la prueba es realmente rápida, ya que a los perros les bastan unas fracciones de segundos para dar un resultado, por lo cual, los investigadores del estudio concluyeron que puede ser un enfoque de importante aplicación en eventos masivos.

«La detección no invasiva de la infección por SARS-CoV-2 por olfato canino podría ser una alternativa a la NPS RT-PCR cuando sea necesario obtener un resultado muy rápido según las mismas indicaciones que las pruebas antigénicas en el contexto de cribado masivo.», se concluye en el estudio.

El reporte completo lo puedes consultar en: Diagnostic accuracy of non-invasive detection of SARS-CoV-2 infection by canine olfaction

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