Las personas con alergias alimentarias tienen protección contra la COVID-19, según un nuevo estudio

Conocer cuáles son los factores que exponen a las personas a un mayor riesgo de padecer la enfermedad de COVID-19 ha sido una cuestión de gran interés para los investigadores y el personal de salud desde el comienzo de la pandemia.

Como bien se distingue, un factor de riesgo es todo aquello que tiene la capacidad de aumentar la probabilidad de padecer una enfermedad o trastorno, en contraparte, existen ciertas circunstancias que pueden disminuir tal hecho. Es fundamental reconocer estos fenómenos ante cualquier patología que aqueje a los humanos, puesto que la correcta interpretación de esta información puede utilizarse para implementar acciones preventivas frente al padecimiento.

Recientemente un grupo de investigadores determinó un hecho peculiar respecto a las alergias alimentarias; resulta que las personas que padecen estas condiciones tienen un menor riesgo de infección por SARS-CoV-2. El estudio que reporta este hallazgo fue publicado recientemente en la revista The Journal of Allergy and Clinical Immunology junto con otros efectos interesantes respecto al asma, eccema y el índice de masa corporal (IMC).

Para revelar estas cuestiones se llevó a cabo un seguimiento en más de 4000 participantes (incluidos niños, adolescente y adultos) pertenecientes a 1394 hogares en los cuales se determinó el IMC de los individuos y se realizó una investigación mediante autoinforme sobre si padecían alergia alimentaria, asma o eccema; la veracidad de esta información se comprobó con análisis sanguíneos. Además, a cada una de las personas se les realizó un hisopado nasal cada dos semanas, así como encuestas semanales para identificar infecciones por SARS-CoV-2.

De esta manera, basados en la información recabada y análisis estadísticos realizados se determinó la incidencia de COVID-19 en los 4000 participantes, así como las asociaciones existente entre la alergia alimentaria, el asma, eccema y el IMC con la infección y transmisión por SARS-CoV-2. En conjunto, esto contribuye contundentemente a responder si estas patologías corresponden a un factor de riesgo ante la COVID-19.

Las relaciones reveladas se resumen de la siguiente manera:

  • Pese a lo que se puede pensar del asma, debido a que esta enfermedad afecta las vías respiratorias, en realidad esta condición no representa un factor de riesgo para infección por SARS-CoV-2.
  • El eccema no es un factor de riesgo ante la COVID-19
  • La obesidad y el IMC más alto representa un mayor riesgo de padecer infección por SARS-CoV-2
  • La alergia alimentaria se asoció con un menor riesgo de infección

En cuanto a nuestro factor de importancia en esta nota, la alergia alimentaria, se destaca que las personas que la padecen presentaron un 50% menor riesgo de padecer COVID-19. Los investigadores discuten que a pesar de reconocer está relación en su estudio, aún falta determinar los mecanismos moleculares por los cuales se produce este efecto. «Es tentador especular que la inflamación de tipo 2, una característica de la alergia a los alimentos, puede reducir los niveles de ACE2 en las vías respiratorias y, por lo tanto, el riesgo de infección», se describe en el estudio.

Debido a que el virus SARS-CoV-2 requiere del receptor ACE2 para ingresar a las células de los pulmones y llevar a cabo la infección, niveles disminuidos de esta proteína dificultan dicha invasión, esto es un efecto que se ha comprobado en otros estudios respecto al asma, pero aún queda por confirmar esta conjetura para las alergias alimentarias.

El estudio en el que se basó esta nota lo puedes consultar en: The Journal of Allergy and Clinical Immunology

 

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