Finalmente se está estudiando los fragmentos lunares que se mantuvieron intactos durante medio siglo

La NASA está estudiando muestras lunares que se mantuvieron intactas durante 50 años. (Crédito: NASA/Robert Markowitz).

La llega del hombre a la Luna fue uno de los logros más importantes en toda la historia de la exploración espacial. Desde entonces los científicos han estado estudiando las muestras que fueron devueltas a la Tierra con las misiones Apolo, aunque algunas de ellas fueron almacenadas de forma particular y se han guardado sin abrir con la finalidad de aprovechar la tecnología actual.

Los astronautas del Apolo 17 las devolvieron a la Tierra en diciembre de 1972 y recientemente los científicos del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, recibieron muestras de la superficie lunar que han sido conservadas en un congelador del Centro Espacial Johnson de la NASA.

Es un proceso que comenzó hace más de cuatro años cuando Julie Mitchell de la NASA y su equipo de conservación de Artemis en Johnson comenzaron a diseñar y modernizar una instalación para procesar las muestras congeladas del Apolo 17, dice la NASA.

Una vez que las muestras congeladas fueron procesadas y subdivididas en Johnson por el procesador de muestras lunares Jeremy Kent, las muestras fueron enviadas de forma exprés en una nevera con hielo seco, abiertas inmediatamente en Goddard y almacenadas en un congelador seguro. Para los científicos que ahora trabajan con los tesoros, hay algo especial en recibir muestras que no han sido investigadas en casi cinco décadas, explican los funcionarios de la NASA.

«Al hacer este trabajo no solo estamos facilitando la exploración de Artemis, sino que estamos facilitando el futuro retorno de muestras y la exploración humana en el resto del sistema solar», dijo en un comunicado Mitchell. «Me siento muy privilegiado por contribuir de esta pequeña manera desarrollando las capacidades para que podamos recoger estos materiales, traerlos a casa de forma segura y conservarlos a largo plazo».

La muestra apodada 73001, fue recolectada por los astronautas Eugene Cernan y Harrison Schmitt en diciembre de 1972, durante la misión Apolo 17 (la última del programa), almacenada y sellada en un tubo de 35 cm de largo y 4 cm de ancho. Después de una larga espera, finalmente esta muestra está siendo estudiada por los científicos.

Hace unos meses se dio a conocer sobre el proceso para abrir una de las dos únicas muestras que fueron selladas al vacío en la Luna hace 50 años. Cuando los astronautas del Apolo devolvieron estas muestras la agencia tuvo la previsión de mantenerlas sin abrir. «La gente dice que las cosas buenas les llegan a los que esperan», se lee en un comunicado anterior. Esto permitirá aprender más sobre la Luna de forma general y apuntando a la preparación del regreso de humanos a su superficie.

«Creemos que algunos de los aminoácidos de los suelos lunares pueden haberse formado a partir de moléculas precursoras, que son compuestos más pequeños y volátiles, como el formaldehído o el cianuro de hidrógeno», dijo Jamie Elsila, científica investigadora en el Laboratorio Analítico de Astrobiología. «Nuestro objetivo de investigación es identificar y cuantificar estos pequeños compuestos orgánicos volátiles, así como cualquier aminoácido, y utilizar los datos para comprender la química orgánica prebiótica de la Luna».

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