Los casos de sarampión aumentan en un 80% en todo el mundo: síntomas que revelan su aparición en los niños

Ante el comunicado actual por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la UNICEF acerca del aumento global en un 80% en los casos de sarampión y la advertencia de que posibles brotes de esta enfermedad se propaguen por todo el mundo con alrededor de 73 millones de niños en riesgo que no fueron vacunados derivado, principalmente, por la pandemia de COVID-19 que detuvo las campañas de vacunación, se deben tener presente los signos y síntomas de esta enfermedad.

Para empezar, el sarampión es una enfermedad viral que afecta principalmente a niños de edad prescolar (2-5 años) y escolar (6-12 años), actualmente esta patología es totalmente prevenible bajo los esquemas de vacunación, pero sin esta inmunización la enfermedad puede ser mortal para algunos pacientes y originar brotes de importancia global.

El virus del sarampión se aloja principalmente en la mucosidad de la nariz y la garganta, de esta manera, su transmisión se da de persona a persona mediante las “gotículas” que se esparce a través de la tos o estornudos de los pacientes infectados que pueden llegar al organismo de las personas sanas al respirar el aire contaminado o palpar una superficie llena de “gotículas” y luego tocarse sus ojos, nariz o boca

Esta enfermedad se considera altamente contagiosa estimando que aproximadamente el 90% de los individuos que tienen contacto con una persona enferma y, no se encuentran inmunizadas con la vacuna, contraen la infección. Los síntomas suelen manifestarse de 7 a 14 días después de la contraer la infección y se presentan como un cuadro de resfriado común con:

  • Fiebre
  • Goteo nasal
  • Tos
  • Ojos enrojecidos

Un signo muy característico para tomar en cuenta de esta infección viral es que, después de 2 o 3 días de estos síntomas primarios, aparecen dentro de la boca pequeños puntos rojos de forma granular y brillantes con centros de color blanco-azul que comúnmente se encuentra en la cara interna de las mejillas. Estos puntos granulares aparece antes del bien conocido sarpullido y su presencia asegura la infección por sarampión en los niños.

Entre 3 a 5 días posteriores a estos signos y síntomas iniciales aparece el singular “sarpullido” que, entre los especialistas se describe como “exantema”, y se identifican como puntos rojos y planos que posteriormente toman relieve y se propagan poco a poco por el cuerpo del niño. El sarpullido comienza a salir en la cara, por debajo de las orejas y en ambos lados del cuello y posteriormente se extiende hacía el tronco, los brazos, las piernas, palmas de las manos y plantas de los pies. Se estima que después de 3 a 5 días con el progreso de estos síntomas se comienza la mejora y el sarpullido cede.

Es importante reconocer que los pacientes infectados pueden transmitir el virus desde cuatro días antes hasta cuatro días después de que aparezca el sarpullido, por lo cual es importante el aislamiento de los pacientes durante este tiempo. La mayor parte de los individuos pasan la infección sin ningún problema, sin embargo, algunos pueden manifestar complicaciones importantes derivado de que la infección de sarampión debilita su sistema inmunológico. Uno de los grupos de mayor riesgo ante esto son los niños menores de 5 años, en los cuales se puede presentar:

  • Infección de oído con pérdida permanente de la audición
  • Laringitis obstructiva
  • Diarrea aguda
  • Encefalitis (inflamación del cerebro) en aproximadamente 1 de cada 1000 niños
  • Neumonía en aproximadamente 1 de cada 20 niños

En el peor de los casos ante estas complicaciones y el daño derivado en el organismo, los niños no resisten y mueren. En este sentido, la infección en los pulmones (neumonía) se reporta como la principal causa de muerte por complicación de infección de sarampión en los niños y se estima que entre 1 y 3 de cada 1000 niños mueren por complicaciones respiratorias y neurológicas.

Por último, es importante destacar y comprender que el sarampión es una enfermedad grave que puede llevar a complicaciones muy desafortunadas en los niños, se debe tomar en cuenta que el mejor método de prevención es la inmunización mediante vacunación, en caso contrario, se debe estar al pendiente de cualquier signo o síntoma que nos pueda alertar de esta enfermedad.

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