Los 3 hábitos que provocan cáncer de tiroides sin que te des cuenta

La tiroides es una glándula pequeña en forma de mariposa que se encuentra ubicada en la parte delantera del cuello y forma parte del denominado sistema endócrino del organismo. El cáncer de tiroides es el tipo de cáncer endócrino que se presenta con mayor frecuencia en las personas y los especialistas han determinado que su incidencia ha aumentado durante los últimos años y se estima que siga la misma línea en los años posteriores, por lo cual, su prevención y diagnóstico oportuno son parte clave para combatir esta enfermedad.

Este tipo de cáncer ataca mayormente a las mujeres, indicando una tasa de incidencia de 10.1 casos por 100,000 mujeres y 3.1 casos por 100,000 hombres. Pese a esto, se describe que el cáncer de tiroides normalmente tiene un buen pronóstico ya que los tumores se encuentran como benignos, sin embargo, la manifestación también puede presentarse como un cáncer letal para las personas.

Otro punto al favor para este tipo de cáncer es que el aumento en su incidencia en los últimos años va de la mano con el aumento en su detección en los inicios temprano, de esta manera, actualmente muchos de los casos de cáncer de tiroides se pueden descubrir a tiempo y abordarlos satisfactoriamente con terapia y evitar su progresión. Esto ha dependido en gran medida de la iniciativa y precaución que los individuos han tenido al acudir a una consulta médica tras identificar los signos y síntomas característicos, por lo cual, es muy importantes distinguir y estar alerta de señales.

Debido a que la glándula de la tiroides se encuentra más “expuesta” en el cuerpo que algunos otros órganos, esto contribuye completamente a poder detectar más fácilmente que se está sufriendo un crecimiento anormal en este órgano. De esta manera, el cáncer de tiroides se caracteriza por presentar, como uno de sus primeros signos, una protuberancia, bulto o masa anormal, conocido con término médico de “nódulo”, que no presenta dolor, puede palparse en el cuello y que, cuando se deja pasar cierto tiempo sin atenderse, ésta puede presentar crecimiento.

Asimismo, también se debe esta alerta de posible hinchazón peculiar que puede (o no) acompañarse de molestia o dolor en cuello y garganta, igualmente, se puede presentar ronquera inexplicable, es decir, no cursa con síntomas de resfriado o infección de garganta que le pueda atribuir este síntoma y que, además, persiste durante semanas. Estas molestias, a su vez, pueden repercutir y representar una dificultad para tragar o, incluso, para respirar.

Se han detectado algunos factores de riesgo para este tipo de cáncer, como el habito de fumar en el caso de cáncer de pulmón, que aumentan la probabilidad de padecer cáncer de tiroides, los cuales se pueden evitar para prevenir la aparición de esta enfermedad.

La Sociedad Americana de Cáncer indica que la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) ha determinado que las personas con sobrepeso y obesidad tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de tiroides, por lo cual, evitar el sedentarismo y tener una alimentación sana baja en carbohidratos y lípidos, acompañada de una actividad física adecuada, puede contribuir contundentemente a disminuir este riesgo.

Asimismo, se indica que la alimentación además de ser rica en proteínas, vitaminas y minerales debe representar un importante aporte de yodo en la dieta, ya que han determinado que en poblaciones del mundo en las cuales la alimentación es baja en yodo, existe una mayor incidencia en cáncer. Ante esto, ciertos alimentos como la sal yodada ya tienen el aporte necesario de yodo añadido para cubrir las carencias de este elemento en nuestra alimentación.

Recuerda, ante cualquier signo, síntoma o molestia es importante acudir con un especialista de la salud y llevar una vida con hábitos más saludables pueden evitar la aparición de enfermedades graves como el cáncer de tiroides.

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