Demencia: la señal de alerta que nos indica que es momento de acudir al médico

La demencia es un conjunto de trastornos que se caracterizan por el deterioro progresivo y global de la capacidad cognitiva de los individuos, aunque puede ocurrir a cualquier edad, el grupo que se encuentra en mayor riesgo de padecerla son los adultos mayores (65 años o más), pero se debe aclarar que esto no forma parte del proceso de envejecimiento normal.

Actualmente es un grave problema de salud a nivel mundial, se estima que aproximadamente 50 millones de personas en el mundo viven con demencia y, el peor escenario ante esto es que se espera que esta cifra vaya en aumento estimando que para el 2050 se tripliquen los casos y, alrededor de 152 millones de personas padezcan algún tipo de demencia. El aumento en la incidencia de la demencia es realmente preocupante, por lo cual, reconocer los síntomas clave que nos alerten en los primeros inicios de la enfermedad permitirá tener la posibilidad de ralentizar su progreso y tener una mejor calidad de vida.

El deterioro cognitivo progresivo de la demencia se traduce principalmente en alteraciones de la memoria y se indica que éste, en la mayoría de los casos, es el primer signo de alerta. Se debe tomar en cuenta que, aunque en un principio se podría observar como una característica normal asociada a la edad, las señales de la demencia son bien particulares y se definen mucho más con el tiempo. En este sentido, va más allá de presentar una mayor dificultad para recordar las cosas de manera rápida, como cuando éramos jóvenes.

La alteración en la memoria es contundente y comienza con una dificultad de aprender cosas nuevas, así como con una reducción significativa de ciertos recuerdos, a la par, se observan problemas del lenguaje y poco a poco pueden percibirse cambios en la personalidad de los individuos que, incluso, puede llegar a la paranoia. Lo peor de la demencia es que con el tiempo empeora significativamente cada signo y síntoma.

De esta manera, las alteraciones primarias  en la memoria de los pacientes  se pueden caracterizar por olvidar nombres de familiares o amigos cercanos cuya convivencia es muy frecuente; de la misma manera, los recuerdos del pasado se reducen o, incluso, pueden olvidarse por completo; las personas podrían perderse en un lugar muy conocido para ellas, por ejemplo, en el vecindario que habitaron durante toda su vida; pueden presentar una gran dificultad en la identificación de objetos usuales y conocidos e, incluso, llamarlos de otra manera.

Las actividades comunes del individuo se comprometen completamente, una acción cotidiana que realizaban por costumbre, como poner las llaves de la casa siempre en la esquina del estante, se puede modificar y llevarlos a no recordar dónde pusieron las cosas. En este sentido, como también se presenta el juicio alterado, no pueden reconocer que cambiaron los objetos de lugar y comienzan a padecer paranoia al creer que alguien más está cambiando el orden de las cosas.

A medida que avanza la demencia altera completamente la independencia de los individuos y comienza a existir un deterioro para realizar actividades motoras aprendidas y requerir completa ayuda para sobrevivir ya que no pueden caminar, alimentarse, vestirse o ir al baño, inclusive, pueden volverse incapaces de tragar y correr el riesgo de desnutrición. Además, los pacientes empiezan a cursar por cambios de personalidad y trastornos neurológicos que los puede llevar a la depresión, ansiedad, conductas agresivas o aislamiento. De esta manera, la enfermedad disminuye completamente su calidad de vida y la reduce a depender de otros.

Finalmente, el decaimiento de la vida del individuo es evidente, por lo cual, es sumamente importante la detección primaria de los síntomas para poder aplicar medidas que contribuyan a evitar, en la medida de lo prosible, el progreso de la demencia con la estimulación adecuada y la ayuda de un especialista. Si se cree que alguno de sus familiares o amigos está en riesgo de padecer demencia, lo más recomendable es hablar con él para promover una visita al médico que permita valorarlo y darle una atención y cuidado oportuno.

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