Te vistes y te vas: Así es como estas arañas macho huyen después del apareamiento para no morir
Araña tejedora de orbes (Philoponella prominens) y mecanismo de catapulta para huir del canibalismo sexual por la hembra. Vídeo tomado de Current Biology. Todo el crédito a los autores.
El canibalismo sexual es un mecanismo que se preserva en la naturaleza en ciertas especies, uno de los ejemplos más conocidos es el de la mantis religiosa, donde las hembras devoran las cabezas de los machos después del apareamiento.
Los biólogos han determinado al canibalismo sexual como un comportamiento extremo en el cual las hembras, en la mayoría de los casos, matan y se alimentan de los machos antes, durante o después del apareamiento, este dramático final (para los machos) se describe como la manifestación de un conflicto sexual. Este comportamiento ha intrigado a los especialistas sobre su función benéfica en las especies que lo realizan, sobre todo en el escenario en el cual los machos son asesinados por las hembras antes de la cópula.
Una de las hipótesis más aceptadas para el comportamiento mencionado se describe que tiene un único fin nutricional el cual se ha descrito como un “síndrome conductual” en el cual los machos de la especie se convierten en el alimento de la hembra motivada únicamente por sus necesidades alimenticias.
Como la mayor parte de la biología, es muy cierto que todo depende de la especie, sin embargo, de manera general, el conflicto sexual se deriva de la limitación que tiene el macho en dejar descendencia al ser canibalizado por la hembra, ya que esto limita el número de apareamientos reales que consiguen los machos bajo estas circunstancias que los desfavorece totalmente.
En este sentido, un grupo de investigadores de Wuhan (China) han determinado y estudiado un mecanismo muy peculiar en los machos de una especie de araña tejedora de orbes (Philoponella prominens) que describieron como un potencial mecanismo evolutivo que les permitió a los machos adaptarse al canibalismo sexual de la hembra y, con ello, permitir un número mayor de apareamiento en estos.
La investigación se publicó el día de hoy en Current Biology y en ella se describe el mecanismo realmente novedoso encontrado que podemos observar en el video de cabecera en el cual la araña macho que se visualiza de menor tamaño y coloración rojiza, se desprende de la hembra de mayor tamaño y color marrón. Los diferentes protocolos utilizados en el estudio permitieron determinar que esta hazaña tiene como única finalidad evitar el canibalismo sexual de la hembra.
¿Específicamente qué es lo que realizan los machos para evitar ser devorados por las hembras?
Pues bien, se observó que inmediatamente después de que la cópula fue exitosa, los machos accionan en cuestión de segundos como una catapulta sobre su propio cuerpo, para emprender la partida lo más rápido posible e impedir que las hembras los capturen y los usen como alimento. De esta manera, esperar una milésima de segundo podría cambiar completamente el desenlace del macho; es una línea delgada entre sobrevivir y tener más posibilidades de aparearse o ser un banquete hembra.
Se estimó que esta acción ultrarrápida se realiza a 88.2 cm/s y se basa en la extensión de unas particulares articulaciones que tienen las arañas en su primer par de patas, las cuales les permiten la extensión con la rapidez y fuerza necesaria para lanzarse como una catapulta y emprender la huida. El daño o falta de estas estructuras exponen totalmente la vida del macho y, de hecho, no les permite aparearse con éxito, describen los autores que se limitan al cortejo de las hembras sin poder montarlas.
Por último, concluyeron los autores del estudio que «esto posiblemente sea una coevolución antagónica donde las hembras pueden permitirse altos niveles de canibalismo sexual sin poner en peligro sus oportunidades de apareamiento, y los machos desarrollan comportamientos, como la catapulta rápida en las líneas de seguridad, para contrarrestar los efectos del canibalismo sexual. Por lo tanto, concluimos que el comportamiento de catapulta es una adaptación directa al canibalismo femenino en P. prominens, como resultado del conflicto sexual».
Así que ya lo sabes, la común frase de “te vistes y te vas” para estas arañas implica su sobrevivencia, mientras más rápido, mejor.
El reporte completo lo puedes encontrar en: Current Biology
