Las diferencias entre el lado visible y oculto de la Luna están vinculadas a un brutal impacto antiguo

¿Sabías que la Luna no es heterogénea en su aspecto y composición? Desde nuestra posición en la Tierra y, derivado de sus movimientos sincronizados de rotación y traslación de duración muy similar (≈ 27.32 días), solo podemos apreciar una cara de la Luna, sin embargo, es bien conocido que “la cara oculta” es significativamente diferente en sus materiales y elementos que la componen y en su apariencia (véase imagen de cabecera).

Esto ha sido un enigma desde que esta diferencia fue relevada en el año 1959 durante la Carrera Espacial del programa Lunar de la Unión Soviética y la misión Apolo de Estados Unidos. La cara visible de la Luna está conformada por planicies denominadas “Maria Lunar” que fueron océanos de lava basáltica que son la parte oscura que se visualiza en la Luna desde la Tierra, así como gran abundancia de elementos Torio (Th) y Titanio (Ti) y material rico en KREEP (Potasio, elementos de tierras raras y fósforo); por su parte, la cara oculta tiene una superficie de apariencia más clara pero llena de cráteres y baja abundancia de Th, Ti y KREPP.

Recientemente fue publicado un artículo en Science Advances que describe una nueva explicación de este misterioso hecho de la evolución Lunar. Los resultados los obtuvieron a través de simulaciones computacionales y se apunta al hecho de que la formación de la cuenca del Polo Sur Aitken (SPA), que forma parte de la cara oculta de la Luna, puede esclarecer la asimetría lunar.

La cuenca del Polo Sur Aitken es un gran cráter que se formó de uno de los impactos más grandes conocidos en el Sistema Solar y mide aproximadamente 2500 km de diámetro. De esta manera, los autores simularon el gran impacto que tuvo la Luna hace aproximadamente 4300 millones de años y esto les permitió modelar las posibles condiciones lunares termoquímicas derivadas de él.

Esto los llevo a sugerir que el gran impacto que logró formar SPA del lado oculto de la Luna generó una columna de calor que logró extenderse hacía el interior de la Luna provocando alteraciones específicamente en la dinámica del manto lunar en el cual se produjo un aumento de temperatura a tal grado que promovió una migración o arrastre, al contrario del impacto (hacía la parte visible de la Luna), que redistribuyó las acumulaciones de KREEP y minerales de óxido de Ti como la ilmenita y otros compuestos de Th formándose así la composición asimétrica lunar.

Por último, reportan que en todos los escenarios simulados en el experimento se obtuvo el mismo patrón inducido por el impacto, así como que la explicación postulada resulta innovadora ya que los factores del interior lunar y la acumulación de material en conjunto con el impacto que formó SPA no habían sido tomando en cuenta con anterioridad al evaluar la evolución Lunar, lo cual puede contribuir potencialmente a ampliar su conocimiento y correlacionar este hecho con muchos otras características de la Luna.

El estudio completo se puede consultar en: Science Advances

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