La famosa bebida que se asocia con un mayor riesgo de padecer hipertensión

La presión arterial representa la fuerza que ejerce la sangre sobre los vasos sanguíneos en su paso por ellos con la finalidad de que este líquido vital llegue a todas las partes de nuestro organismo. En este sentido, la hipertensión se refiere al aumento de dicha fuerza que es capaz de producir distintos tipos de daños en nuestro sistema y que es reconocida como una enfermedad crónica que puede resultar en condiciones de salud graves.

Se conocen distintos factores de riesgo que promueven la hipertensión como antecedentes familiares, la edad, raza, alto consumo de sal, sedentarismo, así como la ingesta excesiva de ciertos alimentos y, en particular, de una bebida ampliamente reconocida a nivel mundial para la cual hay diversos reportes que demuestran su importante impacto en la presión arterial tras su cotidiano consumo.

Asimismo, se reporta que el cambio en nuestros hábitos de su ingesta, evitando su consumo o disminuyéndolo, previene significativamente la hipertensión en las personas. Esta bebida es consumida de manera global, muchas veces sin control y hoy en día representa un importante problema de salud pública en el mundo, nos referimos al alcohol.

Existe un gran número de evidencia científica resumida en World Journal Cardiology que resalta la asociación que tiene la hipertensión con el consumo de alcohol. Los reportes que lo describen van desde estudios epidemiológicos, preclínicos y clínicos (realizados en humanos) que apunta en la misma dirección: el alcohol se asocia con una mayor frecuencia de hipertensión y un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.

En este sentido además de que el consumo de altas dosis de etanol provoca lesiones hepáticas, gastrointestinales y nerviosas también afecta a nivel cardiovascular de una manera muy importante. Específicamente se reporta como consumo elevado de etanol a más de tres bebidas al día tanto en hombres como en mujeres, aunque en general se recomienda que la ingesta moderada de alcohol se base en: dos bebidas al día para hombres menores de 65 años y una bebida al día para hombres de más de 65 años y mujeres de cualquier edad.

De tal forma que mantener al mínimo el consumo de alcohol recomendado o evitarlo puede ayudar a no padecer de esta enfermedad que se conoce como silenciosa debido a que muchas personas no son diagnosticadas a tiempo puesto que no presentan síntomas claros y su manifestación clínica se produce en periodos cortos de tiempo.

Aunque se describe que aún se desconoce el mecanismo específico que promueve la hipertensión por efecto del consumo del alcohol, se han propuesto diversos procesos que potencialmente se alteran por el consumo excesivo de esta sustancia siendo estos: desequilibrio del sistema nervioso central o simpático que son un centros regulatorios cardiovasculares; deterioro de los barorreceptores que son sensores encargados de detectar los cambios en la presión arterial; estimulación exacerbada del sistema renina-angiotensina-aldosterona y desequilibrio en el endotelio, que es un factor muy importante mediador de la presión arterial, causado por inflamación y daño oxidativo promovido por el etanol en el organimos.

Así que ya lo sabes, moderar tu consumo de alcohol a las cantidades recomendadas (o menores) o, mucho más efectivo, abstenerte de su ingesta puede mejorar tu salud de manera significativa y evitar la aparición de hipertensión.

 

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