Una prueba de sangre detectó señales de 17 tipos de cáncer en adultos sin síntomas

El cáncer no siempre causa síntomas que puedan ayudar a detectarlo. En etapas tempranas, esto puede suceder cuando el tumor no es aún lo suficientemente grande como para causar presión. Y en casos avanzados, puede pasar desapercibido gracias a la capacidad de adaptación del cuerpo humano.
O porque el tumor se desarrolló en tejidos con poca sensibilidad, como el hígado o los pulmones. Incluso, porque se ubica en una zona amplia que le permite expandirse sin causar síntomas. Cuando las señales no se presentan, el cáncer puede extenderse a otras zonas del cuerpo y hacer más difícil el tratamiento.
Para detectar casos de cáncer en personas que no reportan síntomas, un equipo de científicos diseñó una prueba de sangre que permitirá identificar señales de la enfermedad en personas asintomáticas.
Una prueba de sangre podría detectar señales de cáncer en personas asintomáticas
El equipo de investigadores, que incluyó expertos de Mayo Clinic, desarrolló la prueba que permitió el diagnóstico de cáncer en 173 de 35,878 adultos de 50 años o más.
Esta prueba logró identificar señales vinculadas con 17 grandes grupos de cáncer, que reunieron 81 tipos de tumores diferenciados por características microscópicas. Entre ellos, figuraban los tumores de cáncer de pulmón, mama, ovario, colon y recto.
Dicha investigación, conocida como Pathfinder 2, se desarrolló en 32 centros clínicos de Estados Unidos y Canadá. El seguimiento a los participantes se extendió durante 12 meses; y el estudio evaluó el funcionamiento de esta herramienta en un grupo poblacional sin sospecha de cáncer.
Lo que se buscaba era saber si la prueba podría complementar, sin necesidad de reemplazar, los controles ya establecidos. Como en el caso de las mamografías y otros estudios relacionados.
No solo detectará un único tumor
El objetivo de esta prueba es la posibilidad de reconocer patrones que puedan ser compatibles con la enfermedad. Lo logra mediante el análisis de fragmentos de ADN que las células liberan a la sangre. Los investigadores buscaron cambios químicos en ese material genético, lo que se conoce como patrones de metilación.
Con esto, se intenta reconocer cualquier huella que les permita encontrar una señal vinculada con el cáncer. Si el resultado demuestra alguna huella, también la prueba estima desde qué parte del cuerpo pudo provenir esta señal. Aunque es importante aclarar que la prueba no confirma el diagnóstico ni detecta cuál es el órgano afectado por el cáncer.
Lo que sí puede hacer es ofrecer una guía hacia estudios posteriores que sean más precisos. «Uno de los desafíos de la detección del cáncer es que la mayoría de los cánceres no cuenta con una prueba de cribado establecida». Menciona Karthik Giridhar, oncólogo médico de Mayo Clinic e investigador del estudio.

Resultados de la prueba
En el análisis reunió a 32,007 participantes, quienes habían completado su evaluación de salud anual. De este grupo, 287 recibieron un resultado positivo y 173 fueron diagnosticados con cáncer durante el seguimiento. La especificidad de la prueba alcanzó el 99,64%, demostrando su capacidad para dar un resultado negativo entre quienes no tenían cáncer.
Y, del 91,3% de los casos confirmados, una de las dos predicciones principales del análisis coincidió con el diagnóstico. «La prueba también predice la ubicación probable del cáncer para ayudar a los médicos a determinar las pruebas de seguimiento apropiadas». Indicaron los investigadores.
Entre los participantes con al menos un cáncer primario nuevo detectado a través de la prueba, el 53% tenía la enfermedad en estadio 1 o 2. Y el 70,9% de los 151 casos estaba en estadio 1, 2 o 3, mientras que el 72,8% de los casos correspondía a cánceres sin recomendaciones de detección de grado A o B.
Aunque mostró buenos resultados, esta prueba no reemplaza los controles oncológicos establecidos. Además, se requieren estudios mayores para determinar la eficacia y la seguridad de la prueba.
El estudio fue diseñado y financiado por GRAIL Inc.
