Una prueba de ARN en orina podría detectar el cáncer de vejiga de forma temprana

El cáncer de vejiga es uno de los tumores más frecuentes entre la población. Se ubica entre los 10 tipos más comunes a nivel mundial y suele afectar de 3 a 4 veces más a los hombres que a las mujeres. La mayoría de los casos se llegan a detectar en etapas iniciales, representando altas tasas de supervivencia.
Para detectar este tipo de cáncer, actualmente hay muchos métodos. Algunos de ellos pueden ser muy invasivos para los pacientes. Además, la ciencia busca cómo detectarlo de forma más precisa y sin que sea incómodo para el paciente.
Por esta razón, un equipo de científicos de la Universidad de Stanford y el Sistema de Atención Médica de Veterans Affairs Palo Alto desarrolló un método no invasivo para detectar el cáncer de vejiga. Se trata de una biopsia líquida en orina que busca detectar con más exactitud esta enfermedad.
Una prueba de orina permitirá detectar con precisión el cáncer de vejiga
De acuerdo con el estudio, que se publicó en la revista Nature Medicine, la nueva técnica lleva por nombre uRARE-seq. Esta analizará el ARN libre celular que está presente en el sobrenadante urinario.
La nueva técnica ha demostrado una alta capacidad diagnóstica, pero no solo consigue diagnosticar el cáncer. También es capaz de medir la agresividad del tumor, detectar la enfermedad química residual después de que se realiza una cirugía y ayudar a elegir entre quimioterapia o inmunoterapia.
Esta prueba sería muy útil, ya que, aunque ya hay pruebas para detectar este tipo de cáncer, algunas son limitadas. Sobre todo, en tumores de bajo grado, y esto deriva en que los pacientes deban someterse a una cistoscopia, que es un procedimiento invasivo.
Pero tiene una limitación: su especificidad se ve alterada por las mutaciones de efecto de campo que hay en los tejidos uroteliales no tumorales. Y buscaron superar dichas limitaciones.

Superando las limitaciones de la nueva prueba
A partir de 683 muestras de orina de 515 personas, el equipo identificó 3,834 genes que no aparecen en personas sanas. Después de analizar muestras de pacientes y de voluntarios sin la enfermedad, la prueba logró identificar correctamente al 95% de las personas que padecían cáncer de vejiga localizado.
Del mismo modo, la prueba logró detectar al 90% de quienes no padecían la enfermedad. Aún así, los resultados de la prueba fueron mucho mejores que los que se obtienen mediante la citología urinaria y aquellas pruebas basadas en ADN.
El nuevo método analiza fragmentos de ARN en la orina, y las señales permitieron distinguir entre el cáncer de vejiga de alto y bajo grado.
Por el momento, el siguiente paso será que los científicos validen la prueba uRARE-seq en estudios más amplios y otros centros. Con esto, sería más sencillo acercar a las personas a tratamientos personalizados más efectivos contra el cáncer de vejiga.
