Desarrollan terapia contra el cáncer que reprograma células inmunitarias sin extraerlas

Los tratamientos para combatir el cáncer han ido evolucionando y mejorando con el paso del tiempo. Uno de ellos, las terapias CAR-T, consideradas como las más efectivas contra la enfermedad, conllevan un proceso complejo de aplicación. Principalmente, porque requiere la extracción de células inmunitarias del paciente.
Estas células se envían a un centro especializado en donde se reprograman genéticamente para que sean capaces de atacar la enfermedad. Después, estas células ya editadas se devuelven al torrente sanguíneo del paciente.
Dicho proceso es altamente efectivo y ha cambiado la forma de tratar el cáncer. Sin embargo, hay un inconveniente: el proceso para que esté listo puede durar semanas y tener un precio elevado. Esto lo vuelve un tratamiento inaccesible para muchas personas.
Por este motivo, un equipo de científicos estadounidenses están trabajando en un método que permita el tratamiento de diferentes tipos de cáncer sin que sea necesario extraer estas células. Además de ahorrar tiempo, también podría reducir los costos y convertirse en una opción más accesible para los pacientes.
Científicos desarrollan un método que permitirá tratar el cáncer sin extracción de células inmunitarias
Un equipo de científicos de la Universidad de California en San Francisco, Estados Unidos, está trabajando en un método de edición genética. Este, en pruebas con ratones, logró tratar la leucemia, el mieloma múltiple y el sarcoma. Lo consiguieron mediante la reprogramación precisa de células inmunitarias, pero sin recurrir a la fabricación externa.
Este hecho convierte al equipo en los pioneros en integrar una secuencia extensa de cadena de ADN en un sitio específico de linfocitos T humanos sin extraerlos del cuerpo. No solo eso, sino que también fue capaz de superar al método estándar de integración aleatoria de ADN mediante virus.
El equipo utilizó este método en ratones con sistemas inmunes humanizados. Trataron con éxito la leucemia agresiva, el mieloma múltiple e incluso, un tumor sólido. «Creo que esto es solo el comienzo de una gran ola de nuevas terapias que serán verdaderamente transformadoras y salvarán muchas vidas». Explica Justin Eyquem, autor del estudio.
Reprogramar células sin extraerlas del cuerpo
Para lograr el objetivo, Eyquem y su equipo crearon un sistema de partículas duales para transportar la maquinaria de edición genética CRISPR-Cas9 directamente a las células T. Una de estas partículas estaba recubierta con anticuerpos contra CD3, una proteína exclusiva de la superficie de las células T.
Mientras que la segunda partícula transportaba ADN nuevo que codifica el CAR para combatir el cáncer, en conjunto con instrucciones para insertarlo en una ubicación específica del genoma de la célula T. Este sitio es el que contiene un interruptor molecular que se activa exclusivamente en las células T.
Cuando el gen se inserta en el lugar correcto, induce a las células inmunitarias a producir los nuevos CAR. También se diseñaron para evitar que el sistema inmune las destruya inmediatamente.
«Cuando se fabrican estas células fuera del cuerpo, se puede realizar un control de calidad exhaustivo para garantizar que solo se obtengan células T modificadas genéticamente». Explica Eyquem.
«Dentro del cuerpo, no podemos realizar ese control de calidad posterior a la fabricación, por lo que necesitábamos optimizar el método desde el principio para evitar alterar otras células».

Resultados de esta nueva terapia
Tras probar el método en ratones con leucemia agresiva, descubrieron que una sola inyección del sistema de doble partícula eliminó todo el cáncer detectable en casi todos los ratones. El resultado fue visible en tan solo dos semanas: las células CAR-T modificadas genéticamente llegaron a conformar el 40% de las células inmunitarias.
Asimismo, erradicaron exitosamente el cáncer de médula ósea y del bazo, además de ser útil contra el mieloma múltiple y un sarcoma sólido. Esto último es de suma importancia, ya que los tumores sólidos habían mostrado resistencia a la terapia CAR-T.
No obstante, este método solo se ha probado en ratones, por lo que faltan ensayos en humanos para comprobar su eficacia y seguridad antes de su aplicación clínica.
El estudio se publicó en la revista Nature.
