Un hidrogel inyectable a base de seda logró cerrar heridas por completo en menos de 72 horas en pruebas de laboratorio

Un equipo de científicos estadounidenses y brasileños están desarrollando un hidrogel inyectable que busca cerrar heridas por completo en tan solo 72 horas. Este podría aplicarse para reparar tejidos blandos sin que sea necesario recurrir a procedimientos más invasivos.
De esta manera, podría ser mucho más sencillo que los pacientes se recuperen rápidamente y no sean sometidos a procedimientos más dolorosos. Además, está compuesto con proteínas de seda y un compuesto vegetal.
Un novedoso avance permitirá el cierre completo de heridas en 72 horas
El reciente avance se basó en cinco formulaciones con concentraciones crecientes de puerarina, entre un 1% y un 5%. Las cuales están combinadas con una concentración fija de fibroína de seda. De estas variantes, aquella que tiene una concentración mayor del compuesto vegetal alcanzó cerca del 60% de cierre de la herida en las primeras 24 horas.
Además, los investigadores estudiaron si el material era capaz de conservar propiedades mecánicas compatibles con una posible aplicación clínica. Después, descubrieron que el hidrogel pudo pasar a través de una aguja fina de calibre 27 bajo presión. También, pudo recuperar su estructura de gel después de que fuera inyectado.
Bruna Quevedo, primera autora del estudio, explicó: «Lo que más nos entusiasmó fue ver un cierre completo de la herida en todas las formulaciones en 72 horas. Ese resultado, combinado con la capacidad del material para inyectarse a través de una aguja fina, sugiere una posible aplicación clínica para aplicaciones en tejido blando».
Este hidrogel integra entre sus componentes dos sustancias naturales: la fibroína de seda, que es una proteína que se obtiene de los capullos de los gusanos de seda. La segunda es la puerarina, un compuesto bioactivo derivado de la raíz de kudzu (una planta trepadora).

Así es como funciona este hidrogel
Los investigadores mencionaron que la puerarina reforzó la red interna del hidrogel mediante enlaces de hidrógeno, sin modificar la estructura proteica de base de la fibroína de seda. Conforme aumentó la concentración del compuesto vegetal, la red interna se volvió más densa y creció la estabilidad mecánica.
El objetivo de este es superar el desafío de los materiales actuales. Muchas veces, estos necesitan implantarse mediante cirugía, o no se adaptan bien a los tejidos blandos ni sostienen un crecimiento celular sólido.
La pruebas con células de piel humana demostraron viabilidad celular por encima del 95% desde el primer día. Y ninguna de las formulaciones mostró señales de toxicidad. Y la investigadora Menekse Ermis Sen, relacionó este avance con posibles aplicaciones en la medicina reparadora:
«Los biomateriales inyectables que pueden administrarse a través de una aguja pequeña y aun así favorecer la reparación de tejidos tienen el potencial de reducir la carga de los procedimientos invasivos para los pacientes. Este trabajo nos acerca un paso más a ese objetivo».
Sin embargo, es importante mencionar que el material todavía debe superar estudios en modelos animales. Para conocer cuál sería su verdadero desempeño en condiciones fisiológicas reales.
El estudio se publicó en la revista American Chemical Society.
