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¡Por ningún motivo tomes vitamina C si padeces cualquiera de estas 4 enfermedades!

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La vitamina C es uno de esos nutrientes que todos conocemos por sus beneficios. Seguramente has escuchado que ayuda a fortalecer el sistema inmune, que es buena para prevenir resfriados, o que protege nuestras células del daño. ¡Y es cierto! Además, juega un papel importante en la producción de colágeno, que es esencial para la piel, y también cuida los vasos sanguíneos. Sin embargo, lo que no mucha gente sabe es que, aunque esta vitamina sea muy buena, no todas las personas deberían consumirla en exceso o sin cuidado, ya que puede traer problemas si se tiene alguna condición de salud específica. Vamos a ver qué casos necesitan precaución.

Problemas con los riñones

Si alguna vez has tenido piedras en los riñones (o cálculos renales), la vitamina C podría no ser tan inofensiva para ti. ¿Por qué? Porque al procesarla, el cuerpo la puede convertir en oxalato, una sustancia que favorece la formación de esas piedras. No quiere decir que cualquier persona con antecedentes de cálculos renales va a tener problemas si toma vitamina C, pero mejor no arriesgarse. Es importante hablar con un médico antes de tomar suplementos, sobre todo en dosis altas, para evitar sustos.

Interacción con medicamentos anticoagulantes

Otro punto a tener en cuenta es si estás tomando anticoagulantes, como la warfarina. Estos medicamentos son esenciales para evitar coágulos, pero la vitamina C en altas dosis puede interferir con su funcionamiento. Eso puede ser peligroso, ya que aumenta el riesgo de hemorragias si el medicamento no hace bien su trabajo. Por eso, si estás bajo tratamiento con anticoagulantes, lo más seguro es no tomar más vitamina C de la que tu médico recomiende y evitar automedicarte.

Demasiada vitamina C y problemas digestivos

Aunque la vitamina C se elimina fácilmente por la orina porque el cuerpo no la almacena, tomar demasiado puede causarte problemas digestivos. Si sobrepasas los 2,000 mg al día, es probable que termines con diarrea, náuseas o dolor de estómago. Así que, aunque pienses que más vitamina es mejor, la verdad es que abusar de ella no tiene sentido y puede terminar siendo incómodo. Como dicen, todo en exceso es malo.

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Cuidado con el hierro y la hemocromatosis

Otro grupo que debe tener cuidado son las personas con hemocromatosis, una enfermedad que hace que el cuerpo acumule demasiado hierro. El problema aquí es que la vitamina C aumenta la absorción del hierro de los alimentos, lo que puede empeorar esta condición. Demasiado hierro en el cuerpo puede afectar órganos importantes, como el corazón o el hígado, así que si tienes hemocromatosis, lo mejor es evitar consumir grandes cantidades de esta vitamina y consultar a tu médico.

¿Y qué pasa en el embarazo?

Durante el embarazo, la vitamina C puede ser muy útil, ya que ayuda tanto a la mamá como al desarrollo del bebé. Sin embargo, no es recomendable excederse. Aunque los problemas por consumir mucha vitamina C durante el embarazo son poco comunes, mejor ir con cuidado y seguir las dosis recomendadas. Como siempre, es buena idea hablar con el doctor antes de tomar cualquier suplemento por cuenta propia.


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Luis Arana

Químico de profesión, ama la bioquímica y los procesos metabólicos. Fiel amante de la poesía.

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